El libro de Tobías es considerado deuterocanónico por la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas, por lo que no forma parte del canon protestante. Fue escrito originalmente probablemente en arameo o hebreo y narra la historia de un familia judía exiliada en Nínive. Es conocido por su énfasis en la fidelidad a la Ley, las obras de misericordia y la intervención del ángel Rafael.
Tobías
Capítulo 6 — La pesca milagrosa
El joven salió con el ángel; el perro también salió con él y los acompañó. Caminaron los dos hasta que llegó la primera noche, y se detuvieron a orillas del río Tigris.
El joven bajó al río a lavarse los pies, cuando un gran pez saltó del agua y quiso devorarle.
Entonces el joven, asustado, gritó: Señor, me ataca.
El ángel le dijo: Agárralo por las agallas y no lo sueltes. Lo hizo, y lo sacó del agua a tierra, y el pez comenzó a saltar en la orilla.
El ángel le dijo: Sácale las entrañas, y guarda la hiel, el corazón y el hígado, porque son medicamentos útiles.
El joven, pues, abrió el pez, y recogió la hiel, el corazón y el hígado. Asó el pez y comió parte de él; el resto lo saló y lo guardó.
Caminaron juntos hasta llegar cerca de Media.
El joven preguntó al ángel: Hermano Azarías, ¿para qué sirven el corazón, el hígado y la hiel del pez?
Él le respondió: En cuanto al corazón y al hígado, si se queman delante de un hombre o de una mujer que padece de demonio o de espíritu maligno, se alejará de él todo mal y no permanecerá con él jamás.
Y la hiel sirve para ungir los ojos en los que hay nubes blancas, y serán curados.
Cuando llegaron a Ragués, cerca de Ecbátana,
el ángel le dijo: Hermano, hoy nos quedaremos en casa de Ragüel, que es tu pariente. Tiene una hija llamada Sara.
Hablaré de ella para que te la den por esposa, porque a ti te corresponde la herencia de ella, pues tú eres el único de su familia que puede casarte con ella.
La muchacha es juiciosa, valiente y muy hermosa; su padre es bueno. Tobías respondió: He oído decir que ella ha sido entregada a siete maridos y que han muerto; y he oído también que un demonio los mataba.
Yo tengo miedo, porque él la ama y no hace daño a nadie más que a los que se acercan a ella; y yo soy hijo único de mi padre; si muero, haré descender con tristeza a mi padre y a mi madre a la sepultura, y no tendrán otro hijo que los entierre.
El ángel le dijo: ¿Te has olvidado de los consejos que te dio tu padre? Te mandó que tomaras mujer de tu propia casa. Ahora, pues, escúchame, hermano, y no te preocupes por ese demonio. Tómala.
Sé que esta noche te será dada por esposa.
Cuando entres en el aposento nupcial, toma el corazón y el hígado del pez, ponlos sobre las brasas del incienso, y despedirán un olor.
El demonio lo sentirá y huirá, y no volverá jamás a su alrededor.
Cuando te vayas a unir con ella, levántate los dos y orad al Señor, suplicad al Señor del cielo que tenga compasión de vosotros y os salve. No temas, porque ella te está destinada desde la eternidad; tú la salvarás, ella irá contigo, y espero que tengas hijos de ella. Cuando Tobías oyó esto, amó a Sara y su corazón se prendió de ella vehementemente.