El libro de Tobías es considerado deuterocanónico por la Iglesia Católica y las Iglesias Ortodoxas, por lo que no forma parte del canon protestante. Fue escrito originalmente probablemente en arameo o hebreo y narra la historia de un familia judía exiliada en Nínive. Es conocido por su énfasis en la fidelidad a la Ley, las obras de misericordia y la intervención del ángel Rafael.
Tobías
Capítulo 7 — El encuentro con Ragüel
Cuando llegaron a casa de Ragüel, Sara les salió al encuentro. Después de saludarlos, los hizo entrar en su casa.
Ragüel dijo a Edna, su mujer: ¡Qué parecido tiene este joven con mi primo Tobit!
Ragüel les preguntó: ¿De dónde sois, hermanos? Ellos le respondieron: Somos de los hijos de Neftalí, de los cautivos de Nínive.
Ragüel les dijo: ¿Conocéis a Tobit, nuestro hermano? Ellos dijeron: Sí, lo conocemos. Ragüel dijo: ¿Está bueno?
Ellos dijeron: Vive y está bueno. Y Tobías añadió: Es mi padre. Entonces Ragüel se levantó de un salto, lo besó, y llorando,
bendijo a Dios y dijo: ¡Bendito seas tú, Dios de toda bendición, en todos los siglos! Y bendito sea su santo nombre, y benditos todos tus santos ángeles.
Llamó a su mujer Edna y le dijo: ¡Cuánto se parece este joven a mi primo Tobit!
Mandó matar un carnero y preparar un banquete. Rogó a los jóvenes que se sentaran a la mesa.
Después de bañarse y lavarse, se sentaron a la mesa. Tobías dijo a Rafael: Hermano Azarías, dile a Ragüel que me dé a mi hermana Sara.
Ragüel oyó estas palabras, y dijo al joven: Come y bebe, y pásalo bien esta noche, porque no hay nadie que tenga derecho a tomar a mi hija Sara, fuera de ti, hermano. Por lo demás, yo tampoco puedo darla a otro, no sea que incurra en la sentencia de muerte, pues tú eres el pariente más cercano. Pero, hijo, te diré la verdad.
Ya se la he dado a siete hombres de nuestros hermanos, y todos murieron la noche que iban a entrar con ella. Pero ahora, hijo, come y bebe, y el Señor hará lo que bien le parezca.
Tobías dijo: Yo no comeré ni beberé aquí, hasta que me respondas y me la entregues.
Ragüel le respondió: Tómala desde ahora, conforme al decreto de Moisés; ella te es dada por esposa del cielo. Toma a tu hermana; de ahora en adelante eres su hermano, y ella es tu hermana. Se te da desde hoy para siempre. Que el Señor del cielo te prospere esta noche, hijo, y te conceda su misericordia y paz.
Entonces Ragüel llamó a su hija Sara. Ella vino a donde estaba él, y él la tomó de la mano y se la entregó a Tobías por esposa, y dijo: Recíbela conforme a la ley y conforme al escrito de Moisés, que te la da por mujer. Tenla y vete sano a tu casa. Que el Dios del cielo os conceda buen viaje en paz.
Llamó a su madre, y le dijo que trajera un libro, para escribir el acta matrimonial, que les diera en matrimonio conforme a la ley de Moisés.
Prepararon la cena, y bendijeron a Dios.
Después comieron y bebieron.
Llamaron a Ragüel, y él se levantó y dijo a Edna, su mujer: Hermana, prepara la otra habitación y llévala allí.
Entró Sara en la habitación, y empezó a llorar. Pero la consoló, secó sus lágrimas, y dijo: Ten confianza, hija. Que el Señor del cielo te dé alegría en lugar de tristeza. ¡Ten confianza, hija!