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El libro de Ester es aceptado por todas las tradiciones cristianas, pero con diferencias significativas de contenido. Las Biblias protestantes siguen el texto hebreo masorético (10 capítulos). Las Biblias católicas incluyen seis adiciones (capítulos 11-16), conocidas como 'El Resto de Ester', basadas en la versión griega de la Septuaginta. Esta numeración de 16 capítulos proviene de la traducción de la Vulgata de San Jerónimo, quien tradujo primero el texto hebreo (capítulos 1-10) y añadió al final los fragmentos griegos como un apéndice (capítulos 11-16).

Ester

Capítulo 2 — Ester es elegida reina

1

Después de estas cosas, sosegado ya el enojo del rey Asuero, se acordó de Vasti, de lo que había hecho y de lo que se había decretado acerca de ella.

2

Y dijeron los servidores del rey que le asistían: «Busquen para el rey jóvenes vírgenes y de hermoso aspecto.

3

Que el rey nombre oficiales en todas las provincias de su reino, para que reúnan a todas las jóvenes vírgenes de hermoso aspecto en Susa, la capital, en la casa de las mujeres, al cuidado de Hegai, eunuco del rey, guardián de las mujeres, y que les den sus cosméticos.

4

Y la joven que agrade al rey será reina en lugar de Vasti.» Esto agradó al rey, y así lo hizo.

5

Había en Susa, la capital, un judío llamado Mardoqueo, hijo de Jair, hijo de Simei, hijo de Cis, de la tribu de Benjamín,

6

que había sido llevado de Jerusalén con los cautivos que fueron deportados con Jeconías, rey de Judá, a quien Nabucodonosor, rey de Babilonia, había llevado al destierro.

7

Este criaba a Hadasa, es decir, Ester, hija de su tío, porque ella no tenía padre ni madre. La joven era de hermosa figura y de buen parecer. Al morir su padre y su madre, Mardoqueo la había adoptado como hija suya.

8

Cuando se difundió la orden del rey y su edicto, y muchas jóvenes fueron reunidas en Susa, la capital, al cuidado de Hegai, Ester fue también llevada al palacio real, al cuidado de Hegai, guardián de las mujeres.

9

La joven agradó a Hegai y se ganó su favor. Él le dio en seguida sus cosméticos, sus porciones de comida y siete doncellas escogidas de la casa del rey; y la trasladó con sus doncellas a la mejor sección de la casa de las mujeres.

10

Ester no declaró cuál era su pueblo ni su parentela, porque Mardoqueo le había ordenado que no lo declarara.

11

Todos los días Mardoqueo se paseaba delante del patio de la casa de las mujeres, para informarse de cómo estaba Ester y de lo que le sucedía.

12

Cuando llegaba el turno de cada joven para entrar donde el rey Asuero, después de haber estado doce meses conforme a la ley acerca de las mujeres (pues así se cumplían los días de sus tratamientos de embellecimiento: seis meses con óleo de mirra y seis meses con especias aromáticas y afeites de mujeres),

13

entonces la joven entraba al rey, y se le daba todo lo que ella pedía para llevarlo consigo de la casa de las mujeres a la casa del rey.

14

Por la tarde entraba, y por la mañana salía para la segunda casa de las mujeres, al cuidado de Saasgaz, eunuco del rey, guardián de las concubinas. No volvía más al rey, a menos que el rey la deseara y fuera llamada por nombre.

15

Cuando llegó el turno de Ester, hija de Abihail, tío de Mardoqueo que la había adoptado como hija suya, para entrar al rey, ninguna cosa pidió sino lo que indicó Hegai, eunuco del rey, guardián de las mujeres. Y Ester se ganaba el favor de todos los que la veían.

16

Ester fue llevada al rey Asuero, a su palacio real, en el mes décimo, que es el mes de Tebet, en el año séptimo de su reinado.

17

Y el rey amó a Ester más que a todas las mujeres, y ella alcanzó ante él gracia y favor más que todas las vírgenes. Él puso la corona real en su cabeza y la hizo reina en lugar de Vasti.

18

Luego el rey hizo un gran banquete a todos sus príncipes y servidores, el banquete de Ester. También decretó un día de descanso para las provincias y dio regalos dignos de su majestad.

19

Cuando las vírgenes fueron reunidas por segunda vez, Mardoqueo estaba sentado a la puerta del rey.

20

Ester, conforme a lo que Mardoqueo le había ordenado, no había declarado aún cuál era su parentela ni su pueblo, porque Ester obedecía las órdenes de Mardoqueo como cuando estaba bajo su cuidado.

21

En aquellos días, mientras Mardoqueo estaba sentado a la puerta del rey, dos eunucos del rey, Bigtán y Teres, guardianes de la puerta, se enojaron y conspiraron para matar al rey Asuero.

22

El asunto llegó a conocimiento de Mardoqueo, quien lo hizo saber a la reina Ester, y Ester se lo comunicó al rey en nombre de Mardoqueo.

23

Cuando se investigó el asunto y se halló ser cierto, ambos fueron colgados de un madero. Y esto fue escrito en el libro de las crónicas delante del rey.

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