El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 18
Respondió Bildad suhita, y dijo:
¿Cuándo pondréis fin a las palabras? Entended, y después hablemos.
¿Por qué somos tenidos por bestias, y por viles delante de vosotros?
Oh tú, que despedazas tu alma en tu furor, ¿será abandonada la tierra por tu causa, y serán removidas de su lugar las peñas?
Ciertamente la luz del impío será apagada, y no resplandecerá la centella de su fuego.
La luz se oscurecerá en su tienda, y su lámpara sobre él será apagada.
Los pasos de su fuerza serán acortados, y su propio consejo lo arrojará por tierra.
Porque red será echada a sus pies; sobre mallas andará.
Lazo prenderá su calcañar; la trampa lo detendrá.
Su cuerda está escondida en la tierra, y su trampa sobre la senda.
Terrores lo asombrarán por todas partes, y lo desconcertarán a sus espaldas.
Su fuerza menguará por el hambre, y la calamidad estará lista a su lado.
Corroídos serán los miembros de su cuerpo; sí, el primogénito de la muerte devorará sus miembros.
Su confianza será arrancada de su tienda, y será llevado al rey de los espantos.
En su tienda morará como si no fuera suya; azufre será esparcido sobre su habitación.
Abajo se secarán sus raíces, y arriba serán cortadas sus ramas.
Su memoria perecerá de la tierra, y no tendrá nombre por las calles.
De la luz será arrojado a las tinieblas, y echado fuera del mundo.
No tendrá hijo ni nieto en su pueblo, ni nadie que quede en su morada.
Sobre su día se espantarán los que vinieren después, como los que antes fueron espantados.
Ciertamente tales son las moradas del impío, y así será el lugar del que no conoció a Dios.