El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 24
¿Por qué no son reservados por el Omnipotente los tiempos, y los que le conocen no ven sus días?
Traspasan los linderos los impíos, roban el ganado, y lo apacientan.
Se llevan el asno de los huérfanos, y toman en prenda el buey de la viuda.
Hacen apartar del camino a los menesterosos, y todos los pobres de la tierra se esconden.
He aquí, como asnos monteses en el desierto, salen a su trabajo, madrugando para la presa; el desierto les da mantenimiento a ellos y a sus hijos.
Segaban en el campo su pasto, y vendimiaban la viña del impío.
Al desnudo hacen dormir sin ropa, sin cobertura en el frío.
Con las lluvias de los montes se mojan, y sin abrigo abrazan las peñas.
Arrebatan de los pechos al huérfano, y toman en prenda al pobre.
Al desnudo hacen andar sin vestido, y a los hambrientos quitan las espigas.
Dentro de sus paredes exprimen el aceite; pisan los lagares, y tienen sed.
Desde la ciudad gimen los hombres, claman las almas de los heridos, pero Dios no lo tiene por ridículo.
Ellos son los que son rebeldes a la luz; no conocieron sus caminos, ni estuvieron en sus veredas.
El homicida, levantándose de mañana, mata al pobre y al necesitado, y de noche es como el ladrón.
El ojo del adúltero está aguardando la noche, diciendo: No me verá nadie; y esconde su rostro.
En las tinieblas minan las casas, que de día para sí señalaron; no conocen la luz.
Porque la mañana es para ellos como sombra de muerte; si son conocidos, sufren terrores de la sombra de muerte.
Livianos son sobre la superficie de las aguas; su porción será maldita en la tierra; nunca andarán por el camino de las viñas.
La sequía y el calor arrebatan las aguas de la nieve; así hará el Seol con los pecadores.
La misericordia se olvidará de ellos, y los gusanos saborearán su cuerpo; de ellos no habrá memoria, y como un árbol los malos serán quebrantados.
A la estéril que no daba a luz afligieron, y a la viuda no hicieron bien.
Pero a los fuertes adelantó con su poder; aquel que se levanta, no tiene seguridad de la vida.
Dios les da seguridad, y se apoyan en ella; sus ojos están sobre los caminos de ellos.
Fueron exaltados por un poco, mas desaparecen, y son abatidos; y como todos los demás se encojen, y como las espigas de las mieses son cortados.
Y si no, ¿quién me desmentirá, y hará vanas mis palabras?