El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 26
Respondió Job, y dijo:
¿En qué ayudaste al que no tiene poder? ¿Cómo has amparado al brazo sin fuerza?
¿En qué aconsejaste al que no tiene ciencia, y qué plenitud de inteligencia has dado a conocer?
¿A quién has anunciado palabras, y de quién es el espíritu que de ti procede?
Las sombras tiemblan en lo profundo, los mares y cuanto en ellos mora.
El Seol está descubierto delante de él, y el Abadón no tiene cobertura.
Él extiende el norte sobre vacío, cuelga la tierra sobre nada.
Ata las aguas en sus nubes, y las nubes no se rompen debajo de ellas.
Él encubre la faz de su trono, y sobre él extiende su nube.
Puso límite a la superficie de las aguas, hasta el fin de la luz y las tinieblas.
Las columnas del cielo tiemblan, y se espantan a su reprensión.
Él agita el mar con su poder, y con su entendimiento hiere la arrogancia suya.
Su espíritu adornó los cielos; su mano creó la serpiente tortuosa.
He aquí, estas cosas son solo los bordes de sus caminos; ¡y cuán leve es el susurro que hemos oído de él! Pero el trueno de su poder, ¿quién lo puede comprender?