El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 32
Entonces estos tres varones cesaron de responder a Job, porque él parecía justo ante sus propios ojos.
Y se airó Eliú hijo de Baraquel, buzita, de la familia de Ram; se airó contra Job, porque se justificaba a sí mismo más que a Dios.
Asimismo se airó contra sus tres amigos, porque no habiendo hallado qué responder, sin embargo habían condenado a Job.
Pero Eliú había esperado para hablar a Job, porque ellos eran de más edad que él.
Y viendo Eliú que no había respuesta de la boca de aquellos tres varones, su furor se encendió.
Y Eliú hijo de Baraquel, buzita, respondió, y dijo: Yo soy menor de días, y vosotros, ancianos; por tanto, he tenido temor, y he temido de declararos mi opinión.
Yo pensé: La edad hablará, y la multitud de años enseñará la sabiduría.
Ciertamente espíritu hay en el hombre, y el soplo del Omnipotente le hace entendido.
Los grandes no son los sabios, ni los ancianos entienden la justicia.
Por tanto, yo digo: Escuchadme; yo también declararé mi sabiduría.
He aquí yo he esperado a vuestras razones, he escuchado vuestros argumentos, mientras buscabais qué decir.
Y yo os he estado observando, y he aquí que ninguno de vosotros ha convencido a Job, ni ha respondido a sus razones.
No digáis: Hemos hallado sabiduría; que Dios lo vencerá, no el hombre.
No ha enderezado contra mí palabras, y con vuestras razones no le responderé yo.
Se han atemorizado, no respondieron más; se retiraron de su mano.
He esperado, mas no han hablado; antes se han parado, no han respondido.
Por tanto, yo también responderé mi parte; yo también declararé mi sabiduría.
Porque lleno estoy de palabras; me oprime el espíritu dentro de mí.
Mis entrañas están como vino sin respiradero, que rompe los odres nuevos.
Hablaré, pues, para desahogarme; abriré mis labios y responderé.
No haré acepción de personas, ni a nadie daré títulos lisonjeros.
Porque no sé dar títulos lisonjeros; de otro modo mi Hacedor me llevaría pronto.