El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 34
Y Eliú prosiguió, y dijo:
Oíd, sabios, mis palabras; y vosotros, entendidos, estadme atentos.
Porque el oído prueba las palabras, como el paladar gusta de las comidas.
Escojamos para nosotros el juicio; conozcamos entre nosotros cuál sea lo bueno.
Porque Job ha dicho: Yo soy justo, y Dios me ha quitado mi derecho.
¿He de mentir yo contra mi derecho? Mi llaga es grave sin haber yo prevaricado.
¿Qué hombre hay como Job, que bebe el escarnio como agua?
Y va en compañía de los que obran iniquidad, y anda con los hombres impíos.
Porque ha dicho: De nada sirve el que el hombre tome contentamiento con Dios.
Por tanto, varones de entendimiento, oídme; lejos esté de Dios la impiedad, y del Omnipotente la iniquidad.
Porque él pagará al hombre según su obra, y le retribuirá conforme a su camino.
Sí, por cierto, Dios no hará maldad; el Omnipotente no pervertirá el juicio.
¿Quién dio a él cargo de la tierra? ¿Quién le ordenó todo el mundo?
Si él pusiera contra sí su corazón, y recogiera así su espíritu y su aliento,
toda carne perecería juntamente, y el hombre volvería al polvo.
Si, pues, hay en ti entendimiento, oye esto; escucha la voz de mis palabras.
¿Que un aborrecedor del juicio sea gobernador? ¿Y condenarás al Justo, al Poderoso?
¿Se dirá al rey: Perverso; y a los príncipes: Impíos?
¿Cuánto menos a aquel que no hace acepción de personas de príncipes, ni respeta al rico más que al pobre? Porque todos son obra de sus manos.
De repente morirán, y a medianoche se turbarán los pueblos, y pasarán, y el fuerte será quitado sin mano.
Porque sus ojos están sobre los caminos del hombre, y ven todos sus pasos.
No hay tinieblas ni sombra de muerte donde se escondan los que obran maldad.
No es menester que el hombre fije más plazo para ir a Dios en juicio.
El quebrantará a los poderosos sin pesquisa, y hará estar a otros en su lugar.
Por tanto, él conocerá las obras de ellos, y los trastornará en la noche, y serán quebrantados.
Como a malos los herirá en el lugar de los espectadores;
por cuanto se apartaron de él, y no consideraron ninguno de sus caminos,
hicieron subir a él el clamor de los pobres, y oyó el clamor de los necesitados.
Si él diere reposo, ¿quién inquietará? Si escondiere su rostro, ¿quién lo mirará? Esto sobre una nación, y sobre un hombre;
para que no reine el hombre impío, para que no haya lazo para el pueblo.
¿Acaso se le dirá a Dios: He llevado ya mi castigo, no ofenderé más?
Enséñame tú lo que yo no veo; si hice mal, no lo haré más.
¿Será eso según tu parecer? Él te pagará, ya sea que lo rehúses, ya sea que lo aceptes, y no yo; di, pues, lo que sabes.
Los hombres de entendimiento me dirán, y todo hombre sabio que me oye:
Job no habla con sabiduría, y sus palabras no son con entendimiento.
Ojalá Job fuera probado largamente, a causa de sus respuestas semejantes a las de los hombres impíos;
porque añade a su pecado la rebelión; delante de nosotros bate las manos, y multiplica sus palabras contra Dios.