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El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.

Job

Capítulo 38

1

Entonces respondió Jehová a Job desde el torbellino, y dijo:

2

¿Quién es ese que oscurece el consejo con palabras sin sabiduría?

3

Ahora cíñete como varón tus lomos; yo te preguntaré, y tú me contestarás.

4

¿Dónde estabas tú cuando yo fundaba la tierra? Házmelo saber, si tienes inteligencia.

5

¿Quién ordenó sus medidas, si lo sabes? ¿O quién extendió sobre ella cordel?

6

¿Sobre qué están fundadas sus bases? ¿O quién puso su piedra angular,

7

cuando las estrellas del alba cantaban juntas, y todos los hijos de Dios gritaban de alegría?

8

¿Quién encerró con puertas el mar, cuando se derramaba saliéndose de su seno,

9

cuando puse yo nubes por vestidura suya, y por fajas suyas densas tinieblas,

10

cuando establecí sobre él mi límite, y puse cerrojo y puertas,

11

y dije: Hasta aquí llegarás, y no pasarás; y ahí parará el orgullo de tus olas?

12

¿Has mandado a la mañana en todos tus días? ¿Has mostrado a la aurora su lugar,

13

para que asiese de los confines de la tierra, y fuesen sacudidos de ella los impíos?

14

Se muda ella como el barro bajo el sello, y todas las cosas aparecen como vestidura.

15

Mas la luz de los impíos es quitada de ellos, y el brazo enaltecido es quebrantado.

16

¿Has entrado tú en las profundidades del mar? ¿Has andado escudriñando el abismo?

17

¿Te han sido descubiertas las puertas de la muerte? ¿Has visto las puertas de la sombra de muerte?

18

¿Has considerado tú la anchura de la tierra? Declara si has sabido todo esto.

19

¿Dónde está el camino a la morada de la luz, y las tinieblas, dónde está su lugar,

20

para que las lleves a sus límites, y entiendas las sendas de su casa?

21

Tú lo sabes, porque entonces eras nacido, y es grande el número de tus días.

22

¿Has entrado tú en los tesoros de la nieve, o has visto los tesoros del granizo,

23

que tengo reservados para el tiempo de angustia, para el día de la guerra y de la batalla?

24

¿Por qué camino se reparte la luz, y se esparce el viento solano sobre la tierra?

25

¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos,

26

para que lloviese sobre la tierra despoblada, sobre el desierto donde no hay hombre,

27

para saciar la tierra desierta y despoblada, y para hacer brotar la tierna hierba?

28

¿Tiene la lluvia padre? ¿Quién engendra las gotas del rocío?

29

¿De qué vientre salió el hielo? Y la escarcha del cielo, ¿quién la engendra?

30

Las aguas se endurecen como una piedra, y se congela la faz del abismo.

31

¿Podrás tú atar los lazos de las Pléyades, o desatarás las ligaduras de Orión?

32

¿Sacarás tú a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiarás a la Osa con sus hijos?

33

¿Supiste tú las ordenanzas de los cielos? ¿Dispondrás tú de su potestad en la tierra?

34

¿Levantarás tú tu voz a las nubes, para que te cubra la abundancia de las aguas?

35

¿Enviarás tú los relámpagos, y ellos irán, y te dirán: Henos aquí?

36

¿Quién puso en las entrañas la sabiduría? ¿Quién dio a la mente la inteligencia?

37

¿Quién puso por cuenta los cielos con sabiduría? ¿Y los odres de los cielos, quién los hace inclinar,

38

cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos a otros?

39

¿Cazarás tú la presa para el león? ¿Saciarás el hambre de los leoncillos,

40

cuando están encorvados en sus guaridas, o se están en sus cuevas al acecho?

41

¿Quién prepara al cuervo su alimento, cuando sus polluelos claman a Dios, vagan sin comida?

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