El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 5
Ahora pues, clama si te respondiere alguno, ¿y a quién de los santos te volverás?
Ciertamente al necio mata la ira, y al insensato la envidia.
Yo he visto al necio que echaba raíces; y en el instante maldije su habitación.
Sus hijos estarán lejos de la salud; en la puerta serán quebrantados, y no habrá quien los libre.
Su mies comerán los hambrientos, y la sacarán de entre los espinos, y los sedientos beberán su hacienda.
Porque la aflicción no sale del polvo, ni del suelo brota el trabajo.
Mas el hombre nace para la aflicción, como las chispas para volar por alto.
Ciertamente yo buscaría a Dios, y encomendaría a él mi causa.
El hace cosas grandes e incomprensibles, y maravillosas sin número;
que da la lluvia sobre la tierra, y envía las aguas por los campos;
que levanta a los humildes, y enaltece a los afligidos;
que frustra los pensamientos de los astutos, para que sus manos no hagan nada;
que prende a los sabios en la astucia de ellos, y el consejo de los perversos es frustrado;
De día topan con tinieblas, y a mediodía andan a tientas como de noche.
Así libra de la espada de sus bocas, y al pobre de la mano del violento.
Esperanza tendrá el menesteroso, y la iniquidad cerrará su boca.
He aquí, bienaventurado es el hombre a quien Dios castiga; por tanto, no menosprecies la corrección del Todopoderoso.
Porque él es quien hace la llaga, y él la vendará; él hiere, y sus manos curan.
En seis tribulaciones te librará, y en la séptima no te tocará el mal.
En el hambre te salvará de la muerte, y del filo de la espada en la guerra.
Del azote de la lengua serás encubierto; no temerás la destrucción cuando viniere.
De la destrucción y del hambre te reirás, y no temerás a las fieras de la tierra.
Porque aun con las piedras del campo tendrás tu pacto, y las fieras del campo estarán en paz contigo.
Y sabrás que hay paz en tu tienda; visitarás tu morada, y nada te faltará.
Asimismo echarás de ver que tu descendencia será mucha, y tu prole como la hierba de la tierra.
Vendrás a la sepultura en la vejez, como el montón de trigo se recoge a su tiempo.
He aquí, esto lo hemos inquirido; así es. Óyelo, y conócelo para tu bien.