El libro de Job es aceptado como canónico por todas las principales tradiciones cristianas y forma parte de los Ketuvim (Escritos) en la Biblia hebrea.
Job
Capítulo 7
¿No es acaso brega la vida del hombre sobre la tierra, y sus días como los días del jornalero?
Como el siervo suspira por la sombra, y como el jornalero espera el reposo de su trabajo,
así he recibido meses de calamidad, y noches de trabajo me dieron por cuenta.
Cuando estoy acostado, digo: ¿Cuándo me levantaré? Mas la noche es larga, y estoy lleno de inquietudes hasta el alba.
Mi carne está vestida de gusanos, y de costras de polvo; mi piel hendida y abominable.
Y mis días fueron más veloces que la lanzadera del tejedor, y fenecieron sin esperanza.
Acuérdate que mi vida es un soplo, y que mis ojos no volverán a ver el bien.
Los ojos de los que me ven, no me verán más; fijarás en mí tus ojos, y dejaré de ser.
Como la nube se desvanece y se va, así el que desciende al Seol no subirá;
no volverá más a su casa, ni su lugar le conocerá más.
Por tanto, no refrenaré mi boca; hablaré en la angustia de mi espíritu, y me quejaré con la amargura de mi alma.
¿Soy yo el mar, o un monstruo marino, para que me pongas guarda?
Cuando digo: Me consolará mi lecho, mi cama atenuará mis quejas;
entonces me asustas con sueños, y me aterras con visiones.
Y así mi alma tuvo por mejor la estrangulación, y quiso la muerte más que mis huesos.
Abomino de mi vida; no he de vivir para siempre; déjame, pues, porque mis días son vanidad.
¿Qué es el hombre, para que lo engrandezcas, y para que pongas sobre él tu corazón,
y lo visites todas las mañanas, y todos los momentos lo pruebes?
¿Hasta cuándo no apartarás de mí tu mirada, y no me soltarás siquiera hasta que trague mi saliva?
Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres? ¿Por qué me pones por blanco tuyo, hasta convertirme en una carga para mí mismo?
¿Y por qué no quitas mi rebelión, y perdonas mi iniquidad? Porque ahora dormiré en el polvo, y si me buscares de mañana, ya no existiré.