El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 114
Cuando Israel salió de Egipto, La casa de Jacob de un pueblo extranjero,
Judá vino a ser su santuario, E Israel su señorío.
El mar lo vio, y huyó; El Jordán se volvió atrás.
Los montes saltaron como carneros, Los collados como corderitos.
¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?
Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros? Vosotros, oh collados, como corderitos?
Tiembla, oh tierra, delante de Dios, Del Dios de Jacob,
El cual transformó la peña en estanque de aguas, Y en fuente de agua la roca.