El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 124 — Cántico gradual; de David.
Si Jehová no hubiera estado de nuestra parte, Diga ahora Israel;
Si Jehová no hubiera estado de nuestra parte, Cuando se levantaron los hombres contra nosotros,
Vivos nos habrían tragado entonces, Cuando se encendió su furor contra nosotros;
Entonces las aguas nos habrían inundado, Y un torrente habría pasado sobre nuestra alma;
Entonces las impetuosas aguas Habrían pasado sobre nuestra alma.
Bendito sea Jehová, Que no nos dio por presa a los dientes de ellos.
Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores; Se rompió el lazo, y escapamos nosotros.
Nuestro socorro está en el nombre de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra.