El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 129 — Cántico gradual.
Mucho me han angustiado desde mi juventud, Puede decir ahora Israel;
Mucho me han angustiado desde mi juventud, Mas no prevalecieron contra mí.
Sobre mi espalda araron los aradores; Hicieron largos sus surcos.
Jehová es justo; Cortó las cuerdas de los impíos.
Sean avergonzados y vueltos atrás Todos los que aborrecen a Sión.
Sean como la hierba de los tejados, Que se seca antes que crezca;
De la cual no llenó el segador su mano, Ni sus brazos el que hace gavillas;
Ni dijeron los que pasaban: La bendición de Jehová sea sobre vosotros; Os bendecimos en el nombre de Jehová.