🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.

Salmos

Capítulo 137

1

Junto a los ríos de Babilonia, Nos sentábamos y llorábamos, Acordándonos de Sión.

2

Sobre los sauces en medio de ella Colgamos nuestras arpas.

3

Pues los que nos habían llevado cautivos nos pedían canción, Y los que nos habían destruído nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sión.

4

¿Cómo cantaremos cántico de Jehová En tierra de extraños?

5

Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, Pierda mi diestra su destreza.

6

Mi lengua se pegue a mi paladar, Si de ti no me acordare; Si no enalteciere a Jerusalén Como preferida asunto de mi alegría.

7

Acuérdate, oh Jehová, de los hijos de Edom En el día de Jerusalén, Cuando decían: Arrasadla, arrasadla Hasta los cimientos.

8

Hija de Babilonia, la que has de ser destruida, Bienaventurado el que te diere el pago De lo que tú nos hiciste.

9

Dichoso el que tomare y estrellare tus pequeños Contra la peña.

137 / 151
26salmos em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible