El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 149
Aleluya. Cantad a Jehová cántico nuevo; Su alabanza sea en la congregación de los santos.
Alégrese Israel en su Hacedor; Los hijos de Sión se gocen en su Rey.
Alaben su nombre con danza; Con pandero y arpa a él canten.
Porque Jehová se agrada de su pueblo; Hermoseará a los humildes con la salvación.
Regocíjense los santos por su gloria; Canten aun sobre sus camas.
Exalten a Dios en sus gargantas, Y espadas de dos filos en sus manos,
Para ejecutar venganza entre las naciones, Y castigos entre los pueblos;
Para sujetar a sus reyes con grillos, Y a sus nobles con cadenas de hierro;
Para ejecutar en ellos el juicio decretado; Y honra será ésa para todos sus santos. Aleluya.