El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 34 — Salmo de David, cuando cambió su semblante delante de Abimelec, y éste lo echó, y se fue.
Bendeciré a Jehová en todo tiempo; Su alabanza estará de continuo en mi boca.
En Jehová se alabará mi alma; Lo oirán los mansos, y se gozarán.
Engrandeced a Jehová conmigo, Y exaltemos a una su nombre.
Busqué a Jehová, y él me oyó, Y me libró de todos mis temores.
Los que miraron a él fueron alumbrados, Y sus rostros no fueron avergonzados.
Este pobre clamó, y le oyó Jehová, Y lo libró de todas sus angustias.
El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, Y los defiende.
Gustad, y ved que es bueno Jehová; Dichoso el hombre que confía en él.
Temed a Jehová, vosotros sus santos, Pues nada falta a los que le temen.
Los leoncillos necesitan, y tienen hambre; Pero los que buscan a Jehová no tendrán falta de ningún bien.
Venid, hijos, oídme; El temor de Jehová os enseñaré.
¿Quién es el hombre que desea vida, Y desea ver días buenos?
Guarda tu lengua del mal, Y tus labios de hablar engaño.
Apártate del mal, y haz el bien; Busca la paz, y síguela.
Los ojos de Jehová están sobre los justos, Y sus oídos atentos a su clamor.
La ira de Jehová contra los que hacen mal, Para cortar de la tierra su memoria.
Claman los justos, y Jehová oye, Y los libra de todas sus angustias.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.
Muchas son las aflicciones del justo, Pero de todas ellas le librará Jehová.
Él guarda todos sus huesos; Ni uno de ellos es quebrantado.
Matará al malo la maldad, Y los que aborrecen al justo serán condenados.
Jehová redime el alma de sus siervos, Y no serán condenados cuantos en él confían.