🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.

Salmos

Capítulo 38 — Salmo de David, para traer a la memoria.

1

Jehová, no me reprendas en tu enojo, Ni me castigues en tu furor.

2

Porque tus saetas se me han clavado, Y sobre mí ha descendido tu mano.

3

Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; Ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.

4

Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; Como carga pesada se han agravado sobre mí.

5

Hieden y supuran mis llagas, A causa de mi locura.

6

Estoy encorvado, estoy encogido hasta lo sumo; Enlutado ando todo el día.

7

Porque mis lomos están llenos de ardor, Y no hay parte sana en mi carne.

8

Estoy debilitado y quebrantado en gran manera; Bramo a causa de la inquietud de mi corazón.

9

Señor, delante de ti están todos mis deseos, Y mi suspiro no te es oculto.

10

Mi corazón está acongojado, me ha faltado mi fuerza; Aun la luz de mis ojos no está ya conmigo.

11

Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga; Mis parientes se han alejado.

12

Los que buscan mi vida me ponen lazos; Los que procuran mi mal hablan cosas perniciosas, Y meditan fraudes todo el día.

13

Mas yo, cual sordo, no oigo; Y soy como mudo que no abre la boca.

14

Soy, pues, como hombre que no oye, Y en cuya boca no hay reprensiones.

15

Mas en ti, oh Jehová, he esperado; Tú responderás, Señor Dios mío.

16

Porque dije: Que no se alegren de mí; Cuando mi pie resbala, se engrandecen contra mí.

17

Porque yo estoy a punto de caer, Y mi dolor está delante de mí continuamente.

18

Por tanto, confesaré mi maldad; Me doleré de mi pecado.

19

Pero mis enemigos son vigorosos y fuertes; Se han aumentado los que sin causa me aborrecen.

20

Los que me devuelven mal por bien Me son adversarios, porque yo sigo lo bueno.

21

No me desampares, oh Jehová; Dios mío, no te alejes de mí.

22

Apresta te para ayudarme, Oh Señor, mi salvación.

38 / 151
26salmos em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible