El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 47 — Al músico principal. Salmo de los hijos de Coré.
Pueblos todos, batid las manos; Aclamad a Dios con voz de júbilo.
Porque Jehová el Altísimo es terrible; Rey grande sobre toda la tierra.
Él someterá a los pueblos debajo de nosotros, Y a las naciones debajo de nuestros pies.
Él nos elegirá nuestras heredades; La hermosura de Jacob, a quien amó. Selah
Subió Dios con júbilo, Jehová con sonido de trompeta.
Cantad a Dios, cantad; Cantad a nuestro Rey, cantad.
Porque Dios es el Rey de toda la tierra; Cantad con inteligencia.
Reina Dios sobre las naciones; Se sienta Dios sobre su santo trono.
Los príncipes de los pueblos se congregan Como pueblo del Dios de Abraham; Porque de Dios son los escudos de la tierra; Él es muy enaltecido.