El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 67 — Al músico principal; sobre Neginot. Salmo; cántico.
Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah
Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación.
Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah
Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
Bendecirnos ha Dios, Y temerlo han todos los confines de la tierra.