El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 86 — Oración de David.
Inclina, oh Jehová, tu oído, y escúchame, Porque estoy afligido y menesteroso.
Guarda mi alma, porque soy piadoso; Salva tú, oh Dios mío, a tu siervo que en ti confía.
Ten misericordia de mí, oh Jehová; Porque a ti clamo todo el día.
Alegra el alma de tu siervo, Porque a ti, oh Jehová, levanto mi alma.
Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, Y grande en misericordia para con todos los que te invocan.
Escucha, oh Jehová, mi oración, Y está atento a la voz de mis súplicas.
En el día de mi angustia te llamaré, Porque tú me respondes.
Ninguno hay como tú entre los dioses, oh Señor; Ni obras como las tuyas.
Todas las naciones que hiciste vendrán y adorarán delante de ti, oh Señor, Y glorificarán tu nombre.
Porque tú eres grande, y hacedor de maravillas; Sólo tú eres Dios.
Enséñame, oh Jehová, tu camino; caminaré yo en tu verdad; Afirma mi corazón para que tema tu nombre.
Te alabaré, oh Jehová Dios mío, con todo mi corazón, Y glorificaré tu nombre para siempre.
Porque grande es tu misericordia para conmigo, Y has librado mi alma de lo más profundo del Seol.
Oh Dios, los soberbios se han levantado contra mí, Y conspiración de hombres violentos ha buscado mi vida, Y no te han puesto delante de sí.
Mas tú, Señor, eres Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad.
Mírame, y ten misericordia de mí; Da tu poder a tu siervo, Y salva al hijo de tu sierva.
Haz conmigo señal para bien, Y véanla los que me aborrecen, y sean avergonzados; Porque tú, Jehová, me ayudaste y me consolaste.