El Libro de los Salmos es canónico en el judaísmo (Ketuvim) y el cristianismo (Antiguo Testamento), con su autoridad confirmada por manuscritos antiguos (Qumrán), el Nuevo Testamento y concilios (Hipona, Cartago). La Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, sin embargo, tiene un canon más amplio que incluye el Salmo 151 como parte integrante del Salterio, aceptado como Santa Escritura también por las tradiciones Ortodoxa, Siríaca y Armenia, demostrando la diversidad histórica de los cánones bíblicos.
Salmos
Capítulo 94
Oh Jehová, Dios de las venganzas, Dios de las venganzas, muéstrate.
Engrandécete, oh Juez de la tierra; Da el pago a los soberbios.
¿Hasta cuándo los impíos, Oh Jehová, hasta cuándo los impíos triunfarán?
¿Hasta cuándo hablarán, proferirán palabras duras, Y se enorgullecerán todos los que hacen iniquidad?
A tu pueblo, oh Jehová, quebrantan, Y a tu heredad afligen.
A la viuda y al extranjero matan, Y a los huérfanos quitan la vida.
Y dicen: No verá JAH, Ni considerará el Dios de Jacob.
Entended, necios del pueblo; Y vosotros, insensatos, ¿cuándo seréis sabios?
¿El que hizo el oído, no oirá? ¿El que formó el ojo, no verá?
¿El que castiga a las naciones, no reprenderá? ¿El que enseña la sabiduría a los hombres,
Jehová conoce los pensamientos de los hombres, Que son vanidad.
Bienaventurado el hombre a quien tú, JAH, corriges, Y en tu ley lo instruyes,
Para que tengas quietud en los días de aflicción, Mientras se cava una fosa para el impío.
Porque no abandonará Jehová a su pueblo, Ni desamparará su heredad.
Sino que el juicio volverá a la justicia, Y en pos de ella irán todos los rectos de corazón.
¿Quién se levantará por mí contra los malignos? ¿Quién estará por mí contra los que obran iniquidad?
Si no me ayudara Jehová, Pronto habitaría mi alma en el silencio.
Cuando yo decía: Mi pie resbala; Tu misericordia, oh Jehová, me sustentaba.
En la multitud de mis pensamientos íntimos, Tus consolaciones alegraban mi alma.
¿Se juntará contigo el trono de iniquidades, Que hace agravio por medio de la ley?
Se juntan contra la vida del justo, Y condenan la sangre inocente.
Mas Jehová me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza.
Él hará volver sobre ellos su iniquidad, Y los destruirá en su maldad; Los destruirá Jehová nuestro Dios.