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En el Canon Etíope Tewahedo Ortodoxo, los capítulos 25 a 31 del libro de Proverbios se separan como un libro independiente llamado 'Täagsas' (ጠግሳስ). Esta sección es conocida como 'Los Proverbios de Salomón que copiaron los varones de Ezequías, rey de Judá'. Los cánones occidentales (protestante y católico) no separan estos capítulos como un libro distinto, manteniéndolos dentro del libro único de Proverbios.

Täagsas (Proverbios 25–31)

Capítulo 5

1

El hombre que reprendido endurece la cerviz, De repente será quebrantado, y no habrá para él medicina.

2

Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime.

3

El que ama la sabiduría alegra a su padre; Mas el que mantiene rameras perderá los bienes.

4

El rey con el juicio afirma la tierra; Mas el que exige presentes la destruye.

5

El hombre que lisonjea a su prójimo, Red tiende delante de sus pasos.

6

En la transgresión del hombre malo hay lazo; Mas el justo cantará y se alegrará.

7

El justo se preocupa del juicio del pobre; Mas el impío no entiende sabiduría.

8

Los hombres escarnecedores ponen en conflicto la ciudad; Mas los sabios apartan la ira.

9

Si el sabio contendiere con el necio, Que se enoje o que se ría, no tendrá reposo.

10

Los hombres sanguinarios aborrecen al perfecto, Y los impíos buscan su ruina.

11

El necio da rienda suelta a todo su espíritu; Mas el sabio al fin lo sosiega.

12

Si un gobernante presta atención a la palabra mentirosa, Todos sus servidores serán impíos.

13

El pobre y el usurero se encuentran; Jehová alumbra los ojos de ambos.

14

Del rey que juzga con verdad a los pobres, Su trono será afirmado para siempre.

15

La vara y la corrección dan sabiduría; Mas el muchacho consentido avergüenza a su madre.

16

Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgresión; Mas los justos verán la ruina de ellos.

17

Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.

18

Sin profecía el pueblo se enfurece; Mas el que guarda la ley es bienaventurado.

19

El siervo no se corrige con palabras; Porque entiende, mas no hace caso.

20

¿Has visto hombre ligero en sus palabras? Más esperanza hay del necio que de él.

21

El que mima a su siervo desde su niñez, Al fin llegará a ser su heredero.

22

El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca.

23

La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra.

24

El cómplice del ladrón aborrece su propia alma; Oye la maldición y no denuncia.

25

El temor del hombre pondrá lazo; Mas el que confía en Jehová será exaltado.

26

Muchos buscan el favor del príncipe; Mas de Jehová viene el juicio de cada uno.

27

Abominación es para los justos el hombre inicuo; Y abominación es para el impío el de caminos rectos.

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Tägsas (Provérbios 25–31) em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible