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En el Canon Estrecho de la Iglesia Ortodoxa Etíope, la Sabiduría de Salomón es un libro canónico incuestionable, enumerado entre los cinco 'Libros de Salomón', junto a Proverbios (dividido en Messale y Täagsas), Eclesiastés y el Cantar de los Cantares. En las tradiciones Católica y Ortodoxa Oriental, se considera deuterocanónico, mientras que en el Protestantismo se clasifica como apócrifo.

Sabiduría de Salomón

Capítulo 11

1

Hizo prosperar sus empresas por mano de un santo profeta.

2

Recorrieron un desierto inhabitado, alzaron sus tiendas en lugares inaccesibles;

3

resistieron a los enemigos, rechazaron a los contrarios.

4

Tuvieron sed e invocaron al Señor; la roca les dio agua, la dura piedra calmó su sed.

5

Por las mismas cosas con que fueron castigados sus enemigos, recibieron un beneficio en su necesidad.

6

Donde la fuente del río, perenne, se había enturbiado con sangre corrompida,

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en castigo del decreto de matar a los niños, diste a los tuyos un agua abundante de manera inesperada,

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dándoles a entender por aquella sed cómo castigabas a sus enemigos.

9

Ellos fueron probados en la prueba de la misericordia, y comprendieron cuál era el tormento de los impíos, juzgados en la cólera.

10

De ellos te serviste como de padre para amonestarles, mientras que a los otros, como un rey severo, les condenabas.

11

Ausentes y presentes, estaban igualmente afligidos,

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presa de un doble dolor, gemían al recuerdo del pasado.

13

Cuando supieron que lo que a ellos les servía de tormento, a los otros les servía de beneficio, reconocieron la mano del Señor.

14

Pues al que antes exponían y abandonaban con mofa, al ver el desenlace quedaron admirados, porque su sed no había sido como la de los justos.

15

En pago de su desvarío, de su malicia con que se habían engañado adorando reptiles irracionales y viles bestezuelas, les enviaste una multitud de animales irracionales para que se vengaran,

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y supieran que se es castigado por las mismas cosas por las que se peca.

17

No le fue difícil a tu mano omnipotente, que creó el mundo de una materia informe, enviar contra ellos una multitud de osos y de leones bravos,

18

o bestias desconocidas, recién creadas, llenas de furor, que exhalasen un aliento de fuego, o esparciesen un tufo pestilente, o despidiesen terribles chispas por los ojos;

19

bestias capaces, no sólo de exterminarlos con sus golpes, sino de matarlos con su horrible aspecto.

20

Aun sin ellas, bastaba un soplo para derribarlos, perseguidos por la justicia y dispersados por el soplo de tu poder. Pero todo lo has dispuesto con medida, número y peso.

21

Grande es tu poder, y nadie resiste a la fuerza de tu brazo.

22

Pues ante ti, el universo es como un grano de la balanza, como una gota de rocío matinal que cae sobre la tierra.

23

Te apiadas de todos, porque todo lo puedes; cierras los ojos a los pecados de los hombres, esperando el arrepentimiento.

24

Amas a todos los seres y nada de lo que hiciste aborreces; porque si odiaras algo, no lo habrías creado.

25

¿Y cómo podría subsistir cosa alguna si tú no quisieras? ¿Cómo se conservaría si no lo hubieras llamado a la existencia?

26

Pero tú perdonas a todos, porque todo es tuyo, Señor, amigo de la vida.

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