En el Canon Estrecho de la Iglesia Ortodoxa Etíope, la Sabiduría de Salomón es un libro canónico incuestionable, enumerado entre los cinco 'Libros de Salomón', junto a Proverbios (dividido en Messale y Täagsas), Eclesiastés y el Cantar de los Cantares. En las tradiciones Católica y Ortodoxa Oriental, se considera deuterocanónico, mientras que en el Protestantismo se clasifica como apócrifo.
Sabiduría de Salomón
Capítulo 15
Pero tú, Dios nuestro, eres bueno, veraz, paciente, y gobiernas el universo con misericordia.
Aunque pequemos, somos tuyos, porque conocemos tu poder; pero no queremos pecar, porque sabemos que somos contados entre los tuyos.
Conocerte a ti es la justicia perfecta, y reconocer tu poder es la raíz de la inmortalidad.
No nos ha seducido la perversa invención del arte humano, ni la vana ocupación de los pintores, una figura manchada de varios colores,
cuya contemplación excita el deseo del insensato, el cual apetece la forma inanimada de una imagen muerta.
Amantes del mal, dignos de tan ruin esperanza, son tanto los que las fabrican como los que las desean y las adoran.
Un alfarero, amasando la tierra con esfuerzo, modela cada objeto para nuestro servicio; pero de la misma arcilla fabrica vasijas para usos nobles e innobles, todas a una; el uso de cada una de ellas lo decide el alfarero.
Malgastando su trabajo, modela con la misma arcilla un dios vano, él que, hecho de tierra poco antes, dentro de poco volverá a la tierra de donde fue tomado, cuando le sea reclamada el alma que le fue prestada.
Pero no le preocupa que haya de morir ni que tenga breve la vida; más bien rivaliza con los orfebres y plateros, imita a los broncistas, y se gloria de hacer cosas falsas.
Su corazón es ceniza, su esperanza más vil que la tierra, y su vida más despreciable que el barro.
Porque desconoció al que lo formó, al que le inspiró un alma activa y le sopló un espíritu viviente.
Tienen nuestra vida por pasatiempo y nuestra existencia por una feria lucrativa, pues, dicen, es necesario ganar, sea como sea, incluso con malos medios.
Pero éste sabe mejor que nadie que peca, cuando de materia terrestre fabrica frágiles vasijas e imágenes esculpidas.
Los más necios, los más miserables que un niño de pecho, son los enemigos que oprimieron a tu pueblo.
Tuvieron por dioses a todos los ídolos de los paganos, que no tienen uso de los ojos para ver, ni narices para aspirar el aire, ni oídos para oír, ni dedos para palpar; sus pies son torpes para andar.
Un hombre los hizo, un ser prestado los modeló, y ningún hombre puede formar un dios semejante a él.
Siendo mortal, con sus manos impías fabrica un muerto, y es mejor que los objetos que adora, puesto que él vive, mientras ellos no vivirán jamás.
Adoran a los más odiosos animales, pues comparados con otros son más estúpidos.
Ni por su aspecto pueden excitar el deseo de los animales; huyeron de la alabanza de Dios y de su bendición.