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El Cantar de los Cantares, también conocido como el Cantar de Salomón o el Cántico de los Cánticos, es aceptado como canónico por todas las grandes tradiciones cristianas y por el judaísmo. El texto en español proporcionado sigue la traducción de la Biblia de Jerusalén, una traducción católica publicada por primera vez en español en 1967 y revisada en 1975 y 1998.

Cantar de los Cantares

Capítulo 3

1

Por las noches, en mi lecho, busco al que ama mi alma; le busco y no le encuentro.

2

«¡Me levantaré y rodearé la ciudad, por las calles y las plazas, en busca del que ama mi alma!» Le busco y no le encuentro.

3

Me encontraron los centinelas que rondan la ciudad: «¿Al que ama mi alma, le habéis visto?»

4

Apenas hube pasado de ellos, encontré al que ama mi alma. Le así y no le soltaré hasta que le introduzca en la casa de mi madre, en la alcoba de la que me concibió.

5

¡Os conjuro, hijas de Jerusalén, por las gacelas y las ciervas del campo, no despertéis, no desveléis al Amor, hasta que él quiera!

6

¿Qué es eso que sube del desierto como columnas de humo, perfumado con mirra e incienso, con todos los aromas del mercader?

7

Es la litera de Salomón; sesenta valientes la rodean, de los valientes de Israel:

8

todos manejan la espada, expertos en la guerra; cada uno lleva su espada al muslo por los sobresaltos nocturnos.

9

Una litera se hizo el rey Salomón, de maderas del Líbano;

10

sus columnas de plata, su respaldo de oro, su asiento de púrpura; su interior recamado de amor, por las hijas de Jerusalén.

11

¡Salid, hijas de Sión, y ved al rey Salomón con la corona que le ciñó su madre el día de su desposorio, el día del gozo de su corazón!

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Cântico dos Cânticos em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible