El Eclesiástico, también conocido como Sabiduría de Jesús Ben Sirá o simplemente Sirácida, es un libro deuterocanónico aceptado en la Biblia Etíope, Católica y Ortodoxa Oriental. Es considerado apócrifo en el protestantismo. El autor es Jesús Ben Sirá, escrito originalmente en hebreo alrededor del 180-175 a.C. y traducido al griego por su nieto aproximadamente en el 132 a.C.
Eclesiástico
Capítulo 39
No así el que aplica su alma y medita en la ley del Altísimo; él investiga la sabiduría de todos los antiguos, y se ocupa en las profecías.
Guarda los dichos de los hombres famosos, y penetra en los secretos de las sentencias.
Escudriña la ciencia de las parábolas, y anda entre las cosas difíciles.
Servirá entre los grandes y se presentará ante los príncipes; recorrerá tierras extranjeras, porque ha probado el bien y el mal entre los hombres.
Madrugará para orar al Señor su Hacedor, y pedirá perdón por sus pecados.
Si el Señor, el grande, quiere, se le llenará de espíritu de inteligencia; derramará palabras de sabiduría, y en la oración dará gracias al Señor.
Él enderezará su consejo y su ciencia, y meditará sus secretos.
Manifestará la instrucción que ha aprendido y se gloriará en la ley de la alianza del Señor.
Muchos alabarán su inteligencia, y jamás será borrada; no se apartará su memoria, y su nombre vivirá por siempre jamás.
Las naciones hablarán de su sabiduría, y la asamblea proclamará su alabanza.
Si vive, dejará nombre más grande que mil, y si duerme, su nombre le servirá.
Todavía tengo que pensar, y he meditado; estoy lleno como la luna en su plenilunio.
Escuchadme, hijos santos, y floreced como rosa plantada junto a arroyo.
Derramad perfume como incienso, floreced como lirio, exhala olor, cantad himnos, bendecid al Señor por todas sus obras.
Engrandeced su nombre, y aclamadle con alabanzas; con cantares de vuestros labios y con cítaras, y así diréis en vuestra acción de gracias:
«¡Excelentes son todas las obras del Señor, y todo lo que él manda se hará a su tiempo!
No se diga: "Esto es peor que aquello", porque cada cosa se mostrará buena a su tiempo.»
Así que ahora con todo el corazón y la boca cantad y bendecid el nombre del Señor.