El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 13
Profecía sobre Babilonia, que vio Isaías hijo de Amoz.
En un monte alto, levantaré bandera; en alta voz levantaré a ellos, y haré señas con la mano, para que entren por las puertas de los príncipes.
Yo mandé a mis santificados, y además he llamado a mis valientes para ejecutar mi ira, a los que se alegran con mi gloria.
Estruendo de multitud en los montes, como de mucho pueblo; ruido de reinos, de naciones reunidas; Jehová de los ejércitos pasa revista a las tropas para la batalla.
Vienen de lejana tierra, de los confines de los cielos, Jehová y los instrumentos de su indignación, para destruir toda la tierra.
Aullad, porque cerca está el día de Jehová; vendrá como asolamiento del Todopoderoso.
Por tanto, toda mano se debilitará, y todo corazón de hombre desfallecerá;
se llenarán de pavor; dolores y angustias se apoderarán de ellos; se retorcerán como mujer de parto; se mirarán llenos de espanto unos a otros; sus rostros, rostros de llamas.
He aquí el día de Jehová viene, terrible, de indignación y ardor de ira, para convertir la tierra en soledad, y para destruir de ella a sus pecadores.
Por lo cual las estrellas de los cielos y sus luceros no darán su luz; y el sol se oscurecerá al nacer, y la luna no dará su resplandor.
Y castigaré al mundo por la maldad, y a los impíos por su iniquidad; y haré que cese la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los fuertes.
Haré más precioso que el oro fino al varón, y más que el oro de Ofir al hombre.
Porque haré estremecer los cielos, y la tierra se moverá de su lugar, en la indignación de Jehová de los ejércitos, y en el día del ardor de su ira.
Y como corza perseguida, y como oveja sin pastor, cada cual mirará hacia su pueblo, y cada uno huirá a su tierra.
Todo aquel que fuere hallado será alanceado; y cualquiera que fuere cogido caerá a espada.
Sus niños serán estrellados delante de ellos; sus casas serán saqueadas, y violadas sus mujeres.
He aquí que yo despierto contra ellos a los medos, que no se ocuparán de la plata, ni codiciarán el oro.
Con sus arcos matarán a los jóvenes, ni perdonarán el fruto del vientre, ni sus ojos tendrán compasión de los niños.
Y a Babilonia, la que es la gloria de los reinos, la hermosura de la altivez de los caldeos, será como Sodoma y Gomorra a las que trastornó Dios.
Nunca más será habitada, ni se morará de generación en generación; ni levantará allí tienda el árabe, ni pastores tendrán allí majada;
sino que dormirán allí las fieras del desierto, y sus casas se llenarán de hurones; allí morarán los avestruces, y allí saltarán los peludos.
En sus palacios aullarán las fieras, y los chacales en sus casas de deleite; y cercano está su tiempo, y sus días no se alargarán.