El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 35
Se alegrarán el desierto y la soledad; el yermo se gozará y florecerá como la rosa.
Florecerá profusamente, y también se alegrará y cantará con gozo; la gloria del Líbano le será dada, la hermosura de Carmel y de Sarón. Ellos verán la gloria de Jehová, y la hermosura del Dios nuestro.
Fortaleced las manos débiles, afirmad las rodillas vacilantes.
Decid a los de corazón apocado: Esforzaos, no temáis; he aquí que vuestro Dios viene con retribución, con pago; Dios mismo vendrá, y os salvará.
Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.
El lugar seco se convertirá en estanque, y el sequedal en manaderos de aguas; y en la habitación de chacales, en su lugar de descanso, será lugar de cañas y de juncos.
Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo será para ellos; el que ande por este camino, por torpe que sea, no se extraviará.
No habrá allí león, ni fiera ninguna subirá por él, ni allí se hallará, para que anden los redimidos.
Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán a Sion con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; y obtendrán gozo y alegría, y huirán la tristeza y el gemido.