El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 42
He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.
No clamará, ni alzará su voz, ni la hará oír en las calles.
No quebrará la caña cascada, ni apagará el pábilo que humeare; por medio de la verdad traerá justicia.
No se cansará ni desmayará, hasta que establezca en la tierra justicia; y las costas esperarán su ley.
Así dice Jehová Dios, Creador de los cielos y el que los despliega; el que extiende la tierra y sus producciones; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y espíritu a los que andan por ella.
Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por tu mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones,
para que abras los ojos de los ciegos, para que saques de la cárcel a los presos, y de casas de prisión a los que están en tinieblas.
Yo Jehová; este es mi nombre; y a otro no daré mi gloria, ni mi alabanza a esculturas.
He aquí que las cosas primeras vinieron, y yo anuncio nuevas cosas; antes que sucedan, os las anuncio.
Cantad a Jehová un nuevo cántico, su alabanza desde el fin de la tierra; los que descendéis al mar, y cuanto hay en él; las costas y los que moran en ellas.
Alcen la voz el desierto y sus ciudades, las aldeas donde habita Cedar; canten los moradores de la roca, y den voces desde las cumbres de los montes.
Den gloria a Jehová, y anuncien sus alabanzas en las costas.
Jehová como gigante saldrá; como hombre de guerra despertará celo; gritará, voceará, se esforzará sobre sus enemigos.
A los tiempos callé, me he estado quieto, y me he detenido; daré voces como la que da a luz; asolaré y devoraré juntamente.
Convertiré en desierto montes y collados, y secaré toda su hierba; tornaré los ríos en islas, y secaré los estanques.
Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían; les haré andar por sendas que no conocían; delante de ellos tornaré las tinieblas en luz, y los lugares escabrosos en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.
Volverán atrás y serán avergonzados los que confían en ídolos, los que dicen a las imágenes de fundición: Vosotros sois nuestros dioses.
Sordos, oíd; y ciegos, mirad para ver.
¿Quién es ciego sino mi siervo? ¿Quién es sordo como mi mensajero que envío? ¿Quién es ciego como el que está en paz, y tan ciego como el siervo de Jehová?
Ves muchas cosas, mas no observas; se abren los oídos, mas no oye.
Jehová se complació por amor de su justicia en magnificar la ley y engrandecerla.
Mas éste es pueblo saqueado y hollado; todos ellos son atados en cavernas, y en casas de prisión son escondidos; son puestos por despojo, y no hay quien los libre; por botín, y no hay quien diga: Restituye.
¿Quién de vosotros oirá esto? ¿Quién atenderá y escuchará respecto al porvenir?
¿Quién dio a Jacob por botín, y entregó a Israel a saqueadores? ¿No fue Jehová, contra quien pecamos? No quisieron andar en sus caminos, ni oír su ley.
Por tanto derramó sobre él el ardor de su ira y la fuerza de guerra; y le prendió fuego por todas partes, pero no entendió; y le encendió, mas no hizo caso.