El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 5
Ahora cantaré por mi amado el cantar de mi amado a su viña. Tuvo mi amado una viña en un fértil collado.
La había cercado y despedregado, y plantado de vides escogidas; había edificado en medio de ella una torre, y hecho también en ella un lagar. Esperaba que diera uvas, y dio uvas silvestres.
Ahora, pues, moradores de Jerusalén y varones de Judá, juzgad ahora entre mí y mi viña.
¿Qué más se podía hacer a mi viña, que yo no haya hecho en ella? ¿Cómo, esperando yo que diese uvas, ha dado uvas silvestres?
Os mostraré, pues, ahora lo que haré yo a mi viña: Le quitaré su vallado, y será consumida; aportillaré su cerca, y será hollada.
La convertiré en desierto; no será podada, ni cavada, y crecerán cardos y espinos; y a las nubes mandaré que no derramen lluvia sobre ella.
Ciertamente la viña de Jehová de los ejércitos es la casa de Israel, y los hombres de Judá su planta deleitosa. Esperaba juicio, y he aquí vileza; justicia, y he aquí clamor.
¡Ay de los que juntan casa a casa, y añaden campo a campo, hasta apoderarse de todo, y habitan solos en medio de la tierra!
Lo ha dicho a mis oídos Jehová de los ejércitos: Si muchas casas han de quedar desiertas, y grandes y hermosas, sin morador.
Porque diez yugadas de viña producirán un bato, y un homer de semilla producirá un efa.
¡Ay de los que se levantan de mañana para seguir la embriaguez; que se detienen hasta la noche, hasta que el vino los enciende!
Arpa y vihuela, tamboril y flauta, y vino hay en sus banquetes; y no miran la obra de Jehová, ni consideran la obra de sus manos.
Por tanto, mi pueblo fue llevado cautivo, porque no tuvo conocimiento; y sus nobles murieron de hambre, y su multitud se secó de sed.
Por tanto, el Seol ensanchó su alma y abrió su boca sin medida; y allá descenderá su gloria y su multitud, su estrépito y el que en ella se regocija.
Y el hombre será humillado, y el varón será abatido, y los ojos de los altivos serán humillados.
Mas Jehová de los ejércitos será exaltado en juicio, y el Dios santo será santificado con justicia.
Y los corderos pacerán como en sus pastos, y los extranjeros comerán los lugares desiertos de los engordados.
¡Ay de los que traen la iniquidad con cuerdas de vanidad, y el pecado como con coyundas de carreta!
Los que dicen: ¡Date prisa, apresure su obra, para que la veamos! ¡Acérquese y venga el consejo del Santo de Israel, para que lo sepamos!
¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!
¡Ay de los que son sabios en sus propios ojos, y de los que son prudentes delante de sí mismos!
¡Ay de los que son fuertes para beber vino, y hombres valientes para mezclar sidra!
Los que justifican al impío por cohecho, y al justo quitan su derecho!
Por tanto, como la lengua de fuego consume las espinas, y la llama devora la paja, así será su raíz como podredumbre, y su flor se desvanecerá como polvo; porque desecharon la ley de Jehová de los ejércitos, y menospreciaron la palabra del Santo de Israel.
Por esta causa se encendió el furor de Jehová contra su pueblo, y extendió contra él su mano, y lo hirió; y temblaron los montes, y sus cuerpos fueron como estiércol en medio de las calles; y con todo esto no se ha aplacado su furor, sino que todavía su mano está extendida.
Y levantará bandera a gente lejana, y la silbará desde los confines de la tierra; y he aquí que vendrá pronta y ligeramente.
No habrá entre ellos cansado ni fatigado; ninguno dormirá ni le dará sueño; a ninguno se le desatará la correa de su cinto, ni se le romperá la correa de su calzado.
Sus saetas serán agudas, y todos sus arcos entesados; los cascos de sus caballos parecen como de pedernal, y las ruedas de sus carros como torbellino.
Su rugido será como de león; rugirán como leoncillos; y refunfuñarán, y prenderán la presa, y la arrebatarán, y no habrá quien los libre.
En aquel día rugirán contra él como rugido del mar; y si mirare a la tierra, he aquí tinieblas de tribulación, y aún la luz se oscurecerá con las nubes.