El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 50
Así dice Jehová: ¿Dónde está la carta de repudio de vuestra madre, con la cual yo la repudié? ¿O quiénes son mis acreedores a quienes os haya yo vendido? He aquí que por vuestras maldades fuisteis vendidos, y por vuestras rebeliones fue repudiada vuestra madre.
¿Por qué, cuando vine, no había nadie? ¿Por qué, cuando llamé, nadie respondía? ¿Se ha acortado mi mano para redimir? ¿No hay en mí poder para librar? He aquí que con mi reprensión seco el mar, convierto los ríos en desierto, y de ellos se hieden los peces por falta de agua, y mueren de sed.
Visto de oscuridad los cielos, y hago de cilicio su cubierta.
Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras de consuelo al cansado; despertará cada mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.
Jehová el Señor me abrió el oído, y yo no fui rebelde, ni me volví atrás.
Di mi cuerpo a los heridores, y mis mejillas a los que me mesaban la barba; no escondí mi rostro de injurias y de esputos.
Porque Jehová el Señor me ayudará, por tanto no me avergoncé; por eso puse mi rostro como un pedernal, y sé que no seré avergonzado.
Cercano está de mí el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? Presentémonos juntamente. ¿Quién es mi adversario? Acérquese a mí.
He aquí que Jehová el Señor me ayudará; ¿quién hay que me condene? He aquí que todos ellos se envejecerán como ropa de vestir, los comerá la polilla.
¿Quién hay entre vosotros que tema a Jehová, y oiga la voz de su siervo? El que anda en tinieblas y no tiene luz, confíe en el nombre de Jehová, y apóyese en su Dios.
He aquí que todos vosotros encendéis fuego, y estáis rodeados de centellas; andad a la luz de vuestro fuego, y a las centellas que encendisteis. De mi mano os vendrá esto; en dolor seréis sepultados.