El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 60
Levántate, resplandece; porque ha venido tu luz, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti.
Porque he aquí que tinieblas cubrirán la tierra, y oscuridad las naciones; mas sobre ti amanecerá Jehová, y sobre ti será vista su gloria.
Y andarán las naciones a tu luz, y los reyes al resplandor de tu nacimiento.
Alza tus ojos alrededor y mira, todos éstos se han juntado, vinieron a ti; tus hijos vendrán de lejos, y tus hijas serán llevadas en brazos.
Entonces verás, y resplandecerás; se maravillará y ensanchará tu corazón, porque se volverá a ti la multitud del mar, y las riquezas de las naciones vendrán a ti.
Multitud de camellos te cubrirá; dromedarios de Madián y de Efa; vendrán todos los de Sabá; traerán oro e incienso, y publicarán alabanzas de Jehová.
Todo el ganado de Cedar será juntado para ti; carneros de Nebaiot te serán servidos; subirán con agrado a mi altar, y yo glorificaré la casa de mi gloria.
¿Quiénes son éstos que vuelan como nubes, y como palomas a sus ventanas?
Ciertamente a mí esperarán las costas, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos, al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado.
Y los hijos de los extranjeros edificarán tus muros, y sus reyes te servirán; porque en mi ira te herí, mas en mi benevolencia tendré de ti misericordia.
Tus puertas estarán de continuo abiertas; no se cerrarán de día ni de noche, para que te traigan las riquezas de las naciones, y conducidos a ti sus reyes.
Porque la gente y el reino que no te sirva, perecerá; y del todo será asolado.
La gloria del Líbano vendrá a ti, el ciprés, el pino y el boje juntamente, para decorar el lugar de mi santuario; y yo honraré el lugar de mis pies.
Y vendrán a ti humillados los hijos de los que te afligieron, y a las pisadas de tus pies se encorvarán todos los que te escarnecían, y te llamarán Ciudad de Jehová, Sion del Santo de Israel.
En lugar de tu abandono y de tu aborrecimiento, y porque nadie pasaba por ti, haré de ti gloria eterna, gozo de generación en generación.
Y mamarás leche de las naciones, el pecho de los reyes mamarás; y sabrás que yo Jehová soy tu Salvador y Redentor, el Fuerte de Jacob.
En lugar de bronce traeré oro, y por hierro traeré plata, y por madera bronce, y en lugar de piedras hierro; y pondré paz por tu gobernador, y justicia por tu tributador.
Nunca más se oirá en tu tierra violencia, destrucción ni quebrantamiento en tu territorio; sino que a tus muros llamarás Salvación, y a tus puertas Alabanza.
El sol nunca más te servirá de luz para el día, ni el resplandor de la luna te alumbrará, sino que Jehová te será por luz perpetua, y tu Dios por tu gloria.
Nunca más se pondrá tu sol, ni tu luna menguará; porque Jehová te será por luz perpetua, y los días de tu luto serán acabados.
Y tu pueblo, todos ellos serán justos, para siempre heredarán la tierra; serán renuevo de plantío de mi mano, para gloria mía.
El pequeño vendrá a ser mil, y el más pequeño, nación fuerte; yo Jehová, a su tiempo haré que esto sea rápidamente.