El libro de Isaías es considerado canónico en todas las tradiciones cristianas principales y en el judaísmo. La tradición etíope incluye el 'Ascensión de Isaías' en secciones apócrifas, pero el texto protocanónico de Isaías está plenamente aceptado.
Isaías
Capítulo 8
Me dijo Jehová: Toma un gran rollo, y escribe en él con caracteres de hombre: Apresúrese el botín, date prisa el despojo.
Y junté conmigo por testigos fieles a Urías sacerdote, y a Zacarías hijo de Jeberequías.
Y me llegué a la profetisa, la cual concibió, y dio a luz un hijo. Y me dijo Jehová: Ponle por nombre Maher-salal-hasbaz.
Porque antes que el niño sepa decir: Padre mío, o Madre mía, será quitada la riqueza de Damasco y los despojos de Samaria delante del rey de Asiria.
Hablóme otra vez Jehová, diciendo:
Por cuanto este pueblo desechó las aguas de Siloé, que corren mansamente, y se regocijó con Rezín y con el hijo de Remalías;
por tanto, he aquí que el Señor hace subir contra ellos las aguas del río, fuertes y muchas, es a saber, al rey de Asiria con todo su poder; el cual subirá sobre todos sus ríos, y pasará sobre todas sus riberas;
y pasará a Judá, inundará y pasará, y llegará hasta la cerviz; y será la extensión de sus alas, que llenará la anchura de tu tierra, oh Emanuel.
Juntaos, oh pueblos, y seréis quebrantados; oíd, todos los que sois de tierras lejanas; apercibíos, y seréis quebrantados; apercibíos, y seréis quebrantados.
Porque pensáis mal, no prevalecerá contra nosotros, porque Dios está con nosotros.
Porque así me habló Jehová con mano fuerte, y me enseñó que no anduviese por el camino de este pueblo, diciendo:
No llaméis conspiración a todo lo que este pueblo llama conspiración; ni temáis lo que ellos temen, ni tengáis miedo.
A Jehová de los ejércitos, a él santificad; sea él vuestro temor, y él sea vuestro miedo.
Entonces él será por santuario; pero a las dos casas de Israel, por piedra para tropezar, y por roca para caer; y por lazo y por red al morador de Jerusalén.
Y muchos tropezarán entre ellos, y caerán y serán quebrantados, y se enredarán y serán apresados.
Ata el testimonio, sella la ley entre mis discípulos.
Esperaré, pues, a Jehová, el cual escondió su rostro de la casa de Jacob, y en él confiaré.
He aquí, yo y los hijos que me dio Jehová somos por señales y prodigios en Israel, de parte de Jehová de los ejércitos, que mora en el monte de Sion.
Y si os dijeren: Preguntad a los adivinos y a los agoreros, que susurran hablando, responded: ¿No consultará el pueblo a su Dios? ¿Consultará a los muertos por los vivos?
¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.
Y pasarán por ella fatigados y hambrientos; y al tener hambre, se enojarán y maldecirán a su rey y a su Dios, y levantarán el rostro en alto.
Y mirarán a la tierra, y he aquí tribulación y tinieblas, oscuridad y angustia; y serán sumidos en las tinieblas.