El libro de Jeremías es aceptado canónicamente por todas las tradiciones cristianas. En el canon etíope se encuentra dentro del grupo de los 'Profetas Mayores'. La versión de la Septuaginta (LXX) difiere en la disposición de los capítulos 46-51 (oráculos contra las naciones) que aparecen en el centro del libro (entre 25:13 y 25:14), mientras que en el texto masorético (base de las biblias protestantes y católicas) aparecen al final.
Jeremías
Capítulo 18
Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
Levántate y desciende a casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras.
Y descendí a casa del alfarero, y he aquí que él trabajaba sobre la rueda.
Y la vasija de barro que él hacía se echó a perder en su mano; y volvió y la hizo otra vasija, según le pareció mejor hacerla.
Entonces vino a mí palabra de Jehová, diciendo:
¿No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel.
En un instante hablaré contra una nación y contra un reino, para arrancar y derribar y destruir.
Pero si esa nación contra la cual hablare se convirtiere de su maldad, me arrepentiré del mal que había pensado hacerle.
Y en un instante hablaré acerca de la nación y acerca del reino, para edificar y para plantar.
Pero si hiciere lo malo delante de mis ojos, no oyendo mi voz, me arrepentiré del bien que había determinado hacerle.
Ahora, pues, habla a todo varón de Judá y a los moradores de Jerusalén, diciendo: Así ha dicho Jehová: He aquí que yo estoy forjando mal contra vosotros, y contra vosotros trazo designios; conviértase ahora cada uno de su mal camino, y mejore vuestros caminos y vuestras obras.
Y dijeron: Esperanza en vano; porque tras nuestros pensamientos andaremos, y cada uno hará la dureza de su malvado corazón.
Por tanto, así ha dicho Jehová: Preguntad ahora entre las gentes; ¿quién ha oído cosa semejante? Gran abominación ha hecho la virgen de Israel.
¿Faltará la nieve del Líbano de la roca del campo? ¿O cesarán las aguas frías que corren de lejanas tierras?
Pero mi pueblo se ha olvidado de mí, incensando a la vanidad, y han tropezado en sus caminos, en las sendas antiguas, para que caminen por sendas y camino no transitado;
para poner su tierra en asolamiento, y objeto de burla perpetua; todos los que pasaren por ella se maravillarán, y menearán su cabeza.
Como con viento solano los esparciré delante del enemigo; la espalda, y no el rostro les mostraré en el día de su perdición.
Dijeron luego: Venid y forjemos designios contra Jeremías; porque la ley no faltará al sacerdote, ni el consejo al sabio, ni la palabra al profeta. Venid, hirámoslo de lengua, y no atendamos a ninguna de sus palabras.
Oh Jehová, atiende a mí, y escucha la voz de mis contendientes.
¿Se da mal por bien, para que hayan cavado hoyo a mi alma? Acuérdate que yo me presenté delante de ti para hablar bien por ellos, para apartar de ellos tu ira.
Por tanto, entrega sus hijos al hambre, y hazlos correr por el poder de la espada; y sus mujeres queden sin hijos y viudas; y sus maridos sean muertos, y sus jóvenes heridos a espada en la guerra.
Oigase clamor de sus casas, cuando trajeres sobre ellos ejército de repente; porque cavaron hoyo para prenderme, y tramaron lazos a mis pies.
Mas tú, oh Jehová, conoces todo su consejo contra mí para matarme; no perdones su maldad, ni borres su pecado de delante de ti; y caigan delante de ti; haz con ellos según el tiempo de tu ira.