🔊 ESCUCHAR CAPÍTULO

El libro de Jeremías es aceptado canónicamente por todas las tradiciones cristianas. En el canon etíope se encuentra dentro del grupo de los 'Profetas Mayores'. La versión de la Septuaginta (LXX) difiere en la disposición de los capítulos 46-51 (oráculos contra las naciones) que aparecen en el centro del libro (entre 25:13 y 25:14), mientras que en el texto masorético (base de las biblias protestantes y católicas) aparecen al final.

Jeremías

Capítulo 25

1

Palabra que vino a Jeremías acerca de todo el pueblo de Judá, en el año cuarto de Joacim hijo de Josías, rey de Judá (que era el año primero de Nabucodonosor rey de Babilonia),

2

la cual habló el profeta Jeremías a todo el pueblo de Judá y a todos los moradores de Jerusalén, diciendo:

3

Desde el año trece de Josías hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, que es veintitrés años, la palabra de Jehová me ha sido dirigida, y os he hablado desde temprano y sin cesar, y no habéis oído.

4

Y envió Jehová a vosotros todos sus siervos los profetas, madrugando y enviándolos; mas no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar.

5

Decían: Volveos ahora cada uno de su mal camino y de la maldad de vuestras obras, y moraréis en la tierra que Jehová os dio a vosotros y a vuestros padres por largos tiempos.

6

Y no vayáis tras dioses ajenos para servirles y adorarles, ni me provoquéis a ira con la obra de vuestras manos; y no os haré mal.

7

Mas no me habéis oído, dice Jehová, para que me provocarais a ira con la obra de vuestras manos para vuestro mal.

8

Por tanto, así ha dicho Jehová de los ejércitos: Porque no habéis oído mis palabras,

9

he aquí que yo enviaré y tomaré a todas las familias del norte, dice Jehová, y a Nabucodonosor rey de Babilonia, mi siervo, y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores, y contra todas estas naciones en derredor; y los destruiré, y los pondré por escarnio y por burla y por desolación perpetua.

10

Y haré que desaparezca de entre ellos la voz de gozo y la voz de alegría, la voz de desposado y voz de desposada, el ruido de molino y la luz de lámpara.

11

Y toda esta tierra será puesta en ruinas y en espanto; y servirán estas naciones al rey de Babilonia setenta años.

12

Y cuando sean cumplidos los setenta años, castigaré al rey de Babilonia y a aquella nación por su maldad, dice Jehová, y a la tierra de los caldeos; y la convertiré en desiertos para siempre.

13

Y traeré sobre aquella tierra todas mis palabras que he hablado contra ella, con todo lo que está escrito en este libro, lo que profetizó Jeremías contra todas las naciones.

14

Porque les servirán de siervos muchas naciones y grandes reyes; y les pagaré conforme a sus hechos y conforme a la obra de sus manos.

15

Porque así me dijo Jehová Dios de Israel: Toma de mi mano esta copa del vino del furor, y da a beber de ella a todas las naciones a las cuales yo te envío.

16

Y beberán, y temblarán, y se enloquecerán por la espada que yo envío entre ellos.

17

Y tomé la copa de la mano de Jehová, y di a beber a todas las naciones a las cuales me envió Jehová:

18

a Jerusalén, a las ciudades de Judá, y a sus reyes, y a sus príncipes, para ponerlos en ruinas, en espanto, en silbido y en maldición, como hasta hoy;

19

a Faraón rey de Egipto, a sus siervos y a sus príncipes, y a todo su pueblo;

20

a todo el pueblo mezclado, a todos los reyes de tierra de Uz, a todos los reyes de la tierra de Palestina, a Ascalón, Gaza, Ecrón, y al remanente de Asdod;

21

a Edom, a Moab, y a los hijos de Amón;

22

a todos los reyes de Tiro, a todos los reyes de Sidón, y a los reyes de la provincia que está al otro lado del mar;

23

a Dedán, a Tema, a Buz, y a todos los que rapan las sienes;

24

a todos los reyes de Arabia, y a todos los reyes del pueblo mezclado que habita en el desierto;

25

a todos los reyes de Zimri, a todos los reyes de Elam, y a todos los reyes de Media;

26

a todos los reyes del norte, cercanos y lejanos, unos en pos de otros; y a todos los reinos que hay sobre la faz de la tierra. Y beberá de ella el rey de Babilonia.

27

Y les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Bebed, y embriagaos, y vomitad, y caed, y no os levantéis, delante de la espada que yo envío entre vosotros.

28

Y será que si rehusaren tomar la copa de tu mano para beber, les dirás: Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Ciertamente beberéis.

29

Porque he aquí que a la ciudad en la cual es invocado mi nombre yo comienzo a hacer mal; ¿y vosotros seréis absueltos? No seréis absueltos; porque espada traigo sobre todos los moradores de la tierra, dice Jehová de los ejércitos.

30

Tú, pues, profetizarás contra ellos todas estas palabras, y les dirás: Jehová bramará desde lo alto, y desde su santa morada dará su voz; bramará fuertemente sobre su morada; canción de vendimiadores hará contra todos los moradores de la tierra.

31

Llegará el estruendo hasta el extremo de la tierra, porque Jehová viene contra las naciones; juicio hará contra toda carne; entregará los impíos a espada, dice Jehová.

32

Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí que el mal sale de nación en nación, y una grande tempestad se levantará de los extremos de la tierra.

33

Y los muertos de Jehová en aquel día serán desde un extremo de la tierra hasta el otro; no se endecharán, ni se recogerán, ni serán enterrados; como estiércol quedarán sobre la faz de la tierra.

34

Aullad, pastores, y clamad; revolcaos en el polvo, principales del rebaño; porque cumplidos son vuestros días para que seáis degollados; y como a carneros escogidos os destrozaré.

35

Y no habrá refugio para los pastores, ni escapatoria para los principales del rebaño.

36

Voz de clamor de los pastores, y aullido de los principales del rebaño; porque Jehová destruyó sus pastos.

37

Y fueron destruidas las moradas apacibles, por la ardiente ira de Jehová.

38

Dejó su morada como un león, porque la tierra de ellos fue asolada por la ira del opresor, y por el furor de su ira.

25 / 52
Jeremias em Português — Bíblia Etíope | Kanon.Bible