El libro de Jeremías es aceptado canónicamente por todas las tradiciones cristianas. En el canon etíope se encuentra dentro del grupo de los 'Profetas Mayores'. La versión de la Septuaginta (LXX) difiere en la disposición de los capítulos 46-51 (oráculos contra las naciones) que aparecen en el centro del libro (entre 25:13 y 25:14), mientras que en el texto masorético (base de las biblias protestantes y católicas) aparecen al final.
Jeremías
Capítulo 28
Aconteció en aquel mismo año, en el principio del reinado de Sedequías rey de Judá, en el año cuarto de su reinado, en el mes quinto, que Hananías hijo de Azur, profeta de Gabaón, me habló en la casa de Jehová, delante de los sacerdotes y de todo el pueblo, diciendo:
Así ha hablado Jehová de los ejércitos, Dios de Israel, diciendo: He roto el yugo del rey de Babilonia.
Dentro de dos años haré volver a este lugar todos los utensilios de la casa de Jehová, que Nabucodonosor rey de Babilonia tomó de este lugar y los llevó a Babilonia.
Y haré volver a este lugar a Jeconías hijo de Joacim, rey de Judá, y a todos los transportados de Judá que entraron en Babilonia, dice Jehová; porque romperé el yugo del rey de Babilonia.
Entonces habló el profeta Jeremías al profeta Hananías, delante de los sacerdotes y delante de todo el pueblo que estaban en la casa de Jehová.
Y dijo Jeremías: Amén, así lo haga Jehová; Jehová confirme tus palabras, trayendo los utensilios de la casa de Jehová y todos los transportados de Babilonia a este lugar.
Pero oye ahora esta palabra que yo hablo a tus oídos y a los oídos de todo el pueblo:
Los profetas que fueron antes de mí y antes de ti en tiempos pasados, profetizaron contra muchas tierras y contra grandes reinos de guerra, de calamidad y de pestilencia.
El profeta que profetizare de paz, cuando venga la palabra del profeta, será conocido el profeta que Jehová en verdad lo envió.
Entonces el profeta Hananías quitó el yugo del cuello del profeta Jeremías, y lo quebró.
Y Hananías habló en presencia de todo el pueblo, diciendo: Así ha dicho Jehová: Así quebrantaré el yugo de Nabucodonosor, rey de Babilonia, del cuello de todas las naciones, dentro de dos años. Y se fue el profeta Jeremías por su camino.
Y vino palabra de Jehová a Jeremías, después que el profeta Hananías quebró el yugo del cuello del profeta Jeremías, diciendo:
Ve y habla a Hananías, diciendo: Así ha dicho Jehová: Yugos de madera quebraste, mas en lugar de ellos harás yugos de hierro.
Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: Yugo de hierro puse sobre el cuello de todas estas naciones, para que sirvan a Nabucodonosor rey de Babilonia; y le servirán; y aun las bestias del campo le he dado.
Entonces dijo el profeta Jeremías al profeta Hananías: Oye ahora, Hananías: No te envió Jehová, sino que tú has hecho que este pueblo confíe en mentira.
Por tanto, así ha dicho Jehová: He aquí que yo te quito de sobre la faz de la tierra; este año morirás, porque has predicado rebelión contra Jehová.
Y murió el profeta Hananías el mismo año, en el mes séptimo.