El libro de Jeremías es aceptado canónicamente por todas las tradiciones cristianas. En el canon etíope se encuentra dentro del grupo de los 'Profetas Mayores'. La versión de la Septuaginta (LXX) difiere en la disposición de los capítulos 46-51 (oráculos contra las naciones) que aparecen en el centro del libro (entre 25:13 y 25:14), mientras que en el texto masorético (base de las biblias protestantes y católicas) aparecen al final.
Jeremías
Capítulo 30
Palabra de Jehová que vino a Jeremías, diciendo:
Así habla Jehová Dios de Israel, diciendo: Escríbete en un libro todas las palabras que te he hablado.
Porque he aquí que vienen días, dice Jehová, en que haré volver a los cautivos de mi pueblo Israel y Judá, ha dicho Jehová, y los traeré a la tierra que di a sus padres, y la poseerán.
Y estas son las palabras que habló Jehová acerca de Israel y de Judá.
Así ha dicho Jehová: Voz de temblor hemos oído; de temor, y no de paz.
Preguntad ahora, y mirad si el varón da a luz; porque he visto a todo hombre con las manos sobre sus lomos, como mujer que da a luz, y se han vuelto pálidos todos los rostros.
¡Ah!, porque grande es aquel día, tanto que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; mas de ella será librado.
Porque acontecerá en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que quebrantaré su yugo de tu cuello, y romperé tus coyundas, y no le servirán más extranjeros;
sino que servirán a Jehová su Dios, y a David su rey, a quien yo les levantaré.
Tú, pues, siervo mío Jacob, no temas, dice Jehová, ni te atemores, oh Israel; porque he aquí que yo te salvo de lejanas tierras, y a tu descendencia de la tierra de su cautiverio; y volverá Jacob, y reposará, y será tranquilo, y no habrá quien lo atemorice.
Porque yo estoy contigo, dice Jehová, para salvarte; porque destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí, pero a ti no te destruiré; sino que te castigaré con justicia, y no te dejaré del todo sin castigo.
Porque así ha dicho Jehová: Incurable es tu quebrantamiento, grave tu llaga.
No hay quien defienda tu causa; para tu llaga no hay medicamento eficaz, ni curación para ti.
Todos tus amados se olvidaron de ti; nunca te buscan; porque te herí con herida de enemigo, con castigo de cruel, por la grandeza de tu maldad, por ser tus pecados muchos.
¿Por qué clamas a causa de tu quebrantamiento? Dolorosa es tu llaga. Por la grandeza de tu maldad, por ser tus pecados muchos, te he hecho esto.
Por tanto, todos los que te devoran serán devorados, y todos tus enemigos, todos ellos irán al cautiverio; y los que te saquean serán saqueados, y a todos los que te despojan entregaré al despojo.
Porque te devolveré la salud, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Sion eres, la que nadie busca.
Así ha dicho Jehová: He aquí que yo hago volver los cautivos de las tiendas de Jacob, y de sus tiendas tendré misericordia, y la ciudad será reedificada sobre su montículo, y el templo será asentado según su forma.
Y saldrá de ellos acción de gracias, y voz de los que se divierten; y los multiplicaré, y no serán disminuidos; los glorificaré, y no serán pequeños.
Y sus hijos serán como antes, y su congregación será establecida delante de mí; y castigaré a todos sus opresores.
Y será su Príncipe de ellos mismo, y su Gobernador saldrá de en medio de ellos; y le haré acercarse, y él se allegará a mí; porque ¿quién es el que por su vida se atreverá a allegarse a mí? dice Jehová.
Y me seréis por pueblo, y yo os seré por Dios.
He aquí que el torbellino de Jehová, su furor ha salido en tempestad; el torbellino caerá sobre la cabeza de los malos.
No se apartará la ira de Jehová hasta que haya hecho y hasta que haya cumplido los pensamientos de su corazón; en lo postrero de los días entenderéis.