El Libro de Ezequiel es aceptado canónicamente por todas las tradiciones cristianas y el judaísmo.
Ezequiel
Capítulo 22
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
Y tú, hijo de hombre, ¿juzgarás, juzgarás a la ciudad sanguinaria? Hazle conocer todas sus abominaciones.
Dirás: Así dice el Señor Yahveh: ¡Oh ciudad que derramas sangre en medio de ti para que llegue tu hora, y que fabricas ídolos para contaminarte!
Por la sangre que has derramado te has hecho culpable, por los ídolos que has fabricado te has contaminado. Has apresurado tus días, has llegado al término de tus años. Por eso te hago el oprobio de las naciones y la irrisión de todas las tierras.
Las cercanas y las lejanas se burlarán de ti, la manchada de nombre, llena de tumulto.
He aquí que los príncipes de Israel, cada uno según su poder, han estado prontos en ti para derramar sangre.
Padre y madre han despreciado en ti; en medio de ti han maltratado al extranjero, oprimido al huérfano y a la viuda.
Has despreciado mis cosas santas y has profanado mis sábados.
Hombres calumniadores han estado en ti para derramar sangre. En ti han comido en los montes; en medio de ti han cometido infamias.
En ti han descubierto la desnudez del padre; en ti han humillado a la mujer en su impureza menstrual.
Uno ha cometido abominación con la mujer de su prójimo, otro ha manchado por infamia a su nuera, otro ha violado en ti a su hermana, hija de su padre.
En ti se ha recibido soborno para derramar sangre. Has tomado usura y exceso de interés, has arrancado a tus prójimos por la fuerza, y de mí te has olvidado —oráculo del Señor Yahveh.
He aquí que bato mis manos por la ganancia injusta que has acumulado y por la sangre que ha corrido en medio de ti.
¿Resistirá tu corazón, se mantendrán firmes tus manos en los días en que yo proceda contra ti? Yo, Yahveh, he hablado y lo haré.
Te dispersaré entre las naciones, te esparciré por los países y haré desaparecer de ti tu inmundicia.
Entonces serás profanada por ti misma a los ojos de las naciones, y sabrás que yo soy Yahveh.
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
Hijo de hombre, la casa de Israel se ha convertido para mí en escoria; todos ellos son bronce, estaño, hierro y plomo en medio del horno: escorias de plata son.
Por tanto, así dice el Señor Yahveh: Por haberos convertido todos en escoria, por eso, he aquí que yo os reuniré en medio de Jerusalén.
Como se reúne la plata, el bronce, el hierro, el plomo y el estaño en medio del horno, y se sopla el fuego para fundirlos, así os reuniré en mi ira y en mi furor, os amontonaré y os fundiré.
Os amontonaré y soplaré contra vosotros el fuego de mi furor, y seréis fundidos en medio de ella.
Como se funde la plata en el horno, así seréis fundidos en medio de ella. Y sabréis que yo, Yahveh, he derramado mi furor sobre vosotros.
La palabra de Yahveh me fue dirigida en estos términos:
Hijo de hombre, di a esa tierra: Tú eres una tierra no purificada, no llovida el día de la cólera.
Sus profetas conspiraron en medio de ella como un león rugiente que devora la presa: devoran las almas, acumulan tesoros y riquezas, multiplican sus viudas en medio de ella.
Sus sacerdotes violan mi ley y profanan mis cosas santas; no distinguen entre lo santo y lo profano, ni enseñan a discernir entre lo impuro y lo puro; cierran sus ojos a mis sábados, y soy profanado en medio de ellos.
Sus príncipes en medio de ella son como lobos que desgarran la presa, para derramar sangre, para destruir almas, para obtener ganancia injusta.
Sus profetas les recubren de blanqueado: visión vana y adivinación mentirosa para ellos, diciendo: "Así dice el Señor Yahveh", cuando Yahveh no ha hablado.
El pueblo del país comete violencia y roba, oprime al pobre y al indigente, y maltrata injustamente al extranjero.
Yo busqué entre ellos un hombre que levantara la muralla y se pusiera en pie delante de mí por el país, para que yo no lo destruyera, pero no lo encontré.
Por eso derramo mi furor sobre ellos; con el fuego de mi cólera los consumo, hago recaer su conducta sobre su cabeza —oráculo del Señor Yahveh.