Esta versión extendida del libro de Daniel incluye las adiciones deuterocanónicas reconocidas por la tradición católica y ortodoxa: el Cántico de los Tres Jóvenes (insertado en el capítulo 3 después del versículo 23), la Historia de Susana (capítulo 13) y Bel y el Dragón (capítulo 14).
Daniel
Capítulo 11
En el año primero de Darío el medo, yo estuve para fortalecerlo y confirmarlo.
Y ahora te declararé la verdad: He aquí, aún tres reyes se levantarán en Persia, y el cuarto será mucho más rico que todos los otros; y cuando se haya fortalecido con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.
Se levantará, pues, un rey valiente, el cual dominará con gran poder, y hará según su voluntad.
Pero después de levantado, su reino será quebrantado y repartido para los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el poder con que él dominó, porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de estos.
Y el rey del sur se hará fuerte; mas uno de sus príncipes será más fuerte que él, y dominará; su dominio será grande.
Pasados los años, se aliarán; y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer los tratados; mas ella no retendrá la fuerza del brazo, ni él permanecerá, ni su brazo; y ella será entregada con los que la habían traído, y su padre, y el que la sostuvo en aquellos tiempos.
Mas un renuevo de sus raíces se levantará en su lugar, y vendrá contra el ejército, y entrará en la fortaleza del rey del norte, y hará en ellos, y predominará.
Y aun a los dioses de ellos, con sus príncipes, con sus vasos preciosos de plata y de oro, se llevará cautivos a Egipto; y él se mantendrá por más años que el rey del norte.
Así vendrá al reino del rey del sur, mas volverá a su tierra.
Mas sus hijos se airarán y reunirán una multitud de grandes ejércitos; y vendrá apresuradamente y lo inundará todo; y pasará y volverá, y contenderá hasta su fortaleza.
Se airará, pues, el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; y él dispondrá una gran multitud, pero la multitud será entregada en su mano.
Y será levantada la multitud, y su corazón se ensoberbecerá; y derribará a muchos millares, mas no prevalecerá.
Porque el rey del norte volverá, y dispondrá una multitud mayor que la primera, y al cabo de tiempos y años vendrá apresuradamente con gran ejército y con muchas riquezas.
Y en aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; e hijos de inicuos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, mas caerán.
Así vendrá el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fortificada; y los brazos del sur no podrán mantenerse, ni su gente escogida, pues no habrá fuerza para resistir.
Y el que vendrá contra él hará según su voluntad, y no habrá quien se le pare; estará, pues, en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder.
Y pondrá su rostro para venir con el poder de todo su reino, y hará con él composición, y le dará una hija de mujeres para arruinarlo; mas no se mantendrá, ni será suya.
Volverá luego su rostro a las costas, y tomará muchas; pero un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su afrenta.
Entonces volverá su rostro hacia las fortalezas de su misma tierra; mas tropezará y caerá, y no será hallado.
Mas se levantará en su lugar uno que hará pasar un exactor a través del reino de la gloria; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira ni en batalla.
Y se levantará en su lugar una persona despreciable, a la cual no darán la honra del reino; mas vendrá sin aviso, y tomará el reino con halagos.
Y los brazos del que inundaba serán inundados delante de él, y serán quebrantados; y aun el príncipe del pacto.
Y después de la alianza con él, hará engaño; y subirá, y vencerá con poca gente.
Sin aviso entrará en las mejores tierras de la provincia, y hará lo que nunca hicieron sus padres, ni los padres de sus padres: repartirá entre ellos la presa, los despojos y las riquezas; aun contra las fortalezas trazará sus planes; y esto por un tiempo.
Y despertará sus fuerzas y su ánimo contra el rey del sur con grande ejército; y el rey del sur se moverá a guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición.
Aun los que coman de sus manjares le destruirán, y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos.
El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado.
Y él volverá a su tierra con grande riqueza, y su corazón será contra el pacto santo; hará, pues, su voluntad, y volverá a su tierra.
Al tiempo señalado volverá a invadir el sur; mas no será como la primera ni como la postrera.
Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará, y volverá, y se airará contra el pacto santo, y hará su voluntad; volverá, pues, y se aliará con los que abandonen el santo pacto.
Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.
Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.
Los sabios del pueblo instruirán a muchos; mas por algún tiempo caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo.
Y cuando caigan, serán levantados con un pequeño socorro; y muchos se unirán a ellos con lisonjas.
Algunos de los sabios caerán para ser purificados, limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo del fin, porque aún no ha llegado el plazo.
Y el rey hará conforme a su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará hasta que se haya cumplido la ira; porque lo que está determinado se cumplirá.
Ni del Dios de sus padres hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.
Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas; dios que sus padres no conocieron, honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas codiciables.
Y hará que las fortalezas de las plazas fuertes estén con un dios extraño; a los que reconozca, aumentará su honra, y hará que domine sobre muchos, y repartirá la tierra por precio.
En el tiempo del fin, el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte lo acometerá con carros, jinetes y muchas naves; y entrará en las tierras, y las inundará, y pasará.
Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas estas escaparán de su mano: Edom, Moab, y la mayor parte de los hijos de Amón.
Extenderá asimismo su mano contra las tierras, y la tierra de Egipto no escapará.
Y se apoderará de los tesoros escondidos de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y Etiopía irán en pos de él.
Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y exterminar a muchos.
Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien lo ayude.