El libro de Oseas. Su canonicidad es reconocida en todas las principales tradiciones cristianas: católica romana, ortodoxa oriental, protestante y ortodoxa etíope (Tewahedo). En la Iglesia Ortodoxa Etíope, que posee un canon más amplio de 81 libros, Oseas es mantenido como canónico y leído dentro del corpus de los 'Profetas Menores' (Lǝsänät Kəlǝy). El texto etíope (Ge'ez) sigue la tradición de la Septuaginta y del Texto Masorético, sin variaciones doctrinales significativas. El mensaje central del libro es el amor de Dios por Israel, a pesar de la infidelidad del pueblo, usando el matrimonio del profeta con Gomer como una alegoría del pacto entre Dios e Israel.
Oseas
Capítulo 10
Israel es una vid frondosa; lleva fruto para él mismo; conforme a la abundancia de su fruto multiplicó los altares; conforme a la bondad de su tierra, mejoraron las estatuas.
Su corazón está dividido; por eso serán hallados culpables; él mismo asolará sus altares, y destruirá sus estatuas.
Porque ahora dirán: No tenemos rey, porque no temimos a Jehová; y el rey, ¿qué haría por nosotros?
Han pronunciado palabras jurando falsamente al hacer pacto; por tanto, brotará juicio como una hierba ponzoñosa en los surcos del campo.
Por los becerros de Bet-avén será atemorizado el morador de Samaria; porque su pueblo se lamentará por causa de él, y asimismo sus sacerdotes que en él se regocijaban, por su gloria, la cual se alejó de él.
Será también llevado a Asiria como presente al rey Jareb; Efraín será avergonzado, e Israel se avergonzará de su consejo.
Samaria y su rey serán talados como una astilla sobre las aguas.
Y los lugares altos de Avén, el pecado de Israel, serán destruidos; espinos y cardos crecerán sobre sus altares; y dirán a los montes: ¡Cubridnos!; y a los collados: ¡Caed sobre nosotros!
Desde los días de Gabaa has pecado, oh Israel; allí estás; la batalla en Gabaa contra los hijos de maldad no los alcanzó.
Los castigaré como yo quiero; y se juntarán pueblos sobre ellos, cuando sean atados por su doble iniquidad.
Efraín es novilla domada, amiga de trillar, mas yo pasaré sobre su hermosa cerviz; haré llevar el yugo a Efraín; arará Judá, quebrará los terrones Jacob.
Sembrad para vosotros en justicia, segad para vosotros en misericordia; haced para vosotros barbecho; porque es el tiempo de buscar a Jehová, hasta que venga y os enseñe justicia.
Habéis arado maldad, segado iniquidad, comido fruto de mentira; porque confiaste en tu camino, en la multitud de tus valientes.
Por tanto, se levantará un tumulto entre tu pueblo, y todas tus fortalezas serán destruidas, como Salmán destruyó a Bet-arbel en el día de la batalla; la madre fue estrellada sobre sus hijos.
Así os hará Bet-el a causa de vuestra maldad; al amanecer será destruido el rey de Israel.