El libro de Oseas. Su canonicidad es reconocida en todas las principales tradiciones cristianas: católica romana, ortodoxa oriental, protestante y ortodoxa etíope (Tewahedo). En la Iglesia Ortodoxa Etíope, que posee un canon más amplio de 81 libros, Oseas es mantenido como canónico y leído dentro del corpus de los 'Profetas Menores' (Lǝsänät Kəlǝy). El texto etíope (Ge'ez) sigue la tradición de la Septuaginta y del Texto Masorético, sin variaciones doctrinales significativas. El mensaje central del libro es el amor de Dios por Israel, a pesar de la infidelidad del pueblo, usando el matrimonio del profeta con Gomer como una alegoría del pacto entre Dios e Israel.
Oseas
Capítulo 2
Decid a vuestros hermanos: Ammi; y a vuestras hermanas: Ruhama.
Pleitead con vuestra madre, pleitead; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos;
No sea que yo la desnude completamente, y la ponga como el día en que nació, y la convierta en un desierto, y la deje como tierra seca, y la mate de sed.
Y no me compadeceré de sus hijos, porque son hijos de fornicaciones.
Porque su madre se prostituyó; la que los dio a luz se deshonró; porque dijo: Iré tras mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mi bebida.
Por tanto, he aquí yo cerraré tu camino con espinos, y levantaré un muro, y ella no hallará sus caminos.
Seguirá a sus amantes, mas no los alcanzará; los buscará, mas no los hallará. Entonces dirá: Iré y me volveré a mi primer marido; porque mejor me iba entonces que ahora.
Ella no reconoció que yo le daba el trigo, el vino y el aceite, y que les multipliqué la plata y el oro, que ellos ofrecieron a Baal.
Por tanto, yo haré volver a tomar mi trigo a su tiempo, y mi vino a su sazón, y quitaré mi lana y mi lino, que había dado para cubrir su desnudez.
Y ahora descubriré yo su locura delante de los ojos de sus amantes, y nadie la librará de mi mano.
Haré cesar todo su gozo, sus fiestas, sus nuevas lunas y sus sábados, y todas sus solemnidades.
Asolaré sus vides y sus higueras, de las cuales ha dicho: Mi salario son, que me han dado mis amantes. Y las convertiré en un bosque, y las devorarán las bestias del campo.
Y la castigaré por los días de los baales, a los cuales quemaba incienso, y se adornaba de sus zarcillos y sus joyeles, y se iba tras sus amantes, y se olvidaba de mí, dice Jehová.
Por tanto, he aquí yo la atraeré y la llevaré al desierto, y hablaré a su corazón.
Y le daré sus viñas desde allí, y el valle de Acor por puerta de esperanza; y allí cantará como en los días de su juventud, y como en el día de su subida de la tierra de Egipto.
En aquel tiempo, dice Jehová, me llamarás Ishi, y nunca más me llamarás Baali.
Porque quitaré de su boca los nombres de los baales, y nunca más se mencionarán sus nombres.
Y en aquel día haré por ellos pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y los haré dormir seguros.
Y te desposaré conmigo para siempre; te desposaré conmigo en justicia, juicio, benignidad y misericordia.
Y te desposaré conmigo en fidelidad, y conocerás a Jehová.
Y en aquel día responderé, dice Jehová, responderé a los cielos, y ellos responderán a la tierra;
Y la tierra responderá al trigo, al vino y al aceite, y ellos responderán a Jezreel.
Y la sembraré para mí en la tierra, y tendré misericordia de Lo-ruhama, y diré a Lo-ammi: Tú eres pueblo mío; y él dirá: Dios mío.