El libro de Oseas. Su canonicidad es reconocida en todas las principales tradiciones cristianas: católica romana, ortodoxa oriental, protestante y ortodoxa etíope (Tewahedo). En la Iglesia Ortodoxa Etíope, que posee un canon más amplio de 81 libros, Oseas es mantenido como canónico y leído dentro del corpus de los 'Profetas Menores' (Lǝsänät Kəlǝy). El texto etíope (Ge'ez) sigue la tradición de la Septuaginta y del Texto Masorético, sin variaciones doctrinales significativas. El mensaje central del libro es el amor de Dios por Israel, a pesar de la infidelidad del pueblo, usando el matrimonio del profeta con Gomer como una alegoría del pacto entre Dios e Israel.
Oseas
Capítulo 6 — Insinceridad del arrepentimiento de Israel
Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará.
Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él.
Y conoceremos, y proseguiremos en conocer a Jehová; como el alba está dispuesta su salida, y vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia tardía y temprana a la tierra.
¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece.
Por esta causa los corté por medio de los profetas, con las palabras de mi boca los maté; y tus juicios serán como luz que sale.
Porque misericordia quiero, y no sacrificio, y conocimiento de Dios más que holocaustos.
Mas ellos, cual Adán, traspasaron el pacto; allí prevaricaron contra mí.
Galaad, ciudad de hacedores de iniquidad, manchada de sangre.
Y como ladrones que esperan a algún hombre, así una compañía de sacerdotes mata en el camino hacia Siquem; así cometieron abominación.
En la casa de Israel he visto inmundicia; allí fornicó Efraín, y se contaminó Israel.
Para ti también, oh Judá, está preparada una siega, cuando yo haga volver el cautiverio de mi pueblo.