El Libro de Amós es aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes, incluido el canon etíope. Es universalmente considerado como Escritura sin disputa.
Amós
Capítulo 4
Oíd esta palabra, vacas de Basán que estáis en el monte de Samaria, las cuales oprimís los pobres, quebrantáis los menesterosos, y decís a sus señores: Traed, y beberemos.
El Señor Jehová juró por su santidad: He aquí, vienen días sobre vosotros en que os llevará con garfios, y vuestros descendientes con anzuelos.
Y saldréis por los portillos una tras otra, y seréis echadas al palacio, dice Jehová.
Id a Bet-el, y prevaricad; en Gilgal multiplicad la rebelión, y traed cada mañana vuestros sacrificios, y vuestros diezmos cada tres días;
y ofreced sacrificio de alabanza con leudado, y pregonad, publicad voluntarias ofrendas; pues que así os es grato, hijos de Israel, dice Jehová el Señor.
También yo os di limpieza de dientes en todas vuestras ciudades, y falta de pan en todos vuestros lugares; pero no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Y también os detuve la lluvia tres meses antes de la siega; e hice llover sobre una ciudad, y sobre otra ciudad no hice llover; sobre una parte llovió, y la parte sobre la cual no llovió, se secó.
Y venían dos o tres ciudades a una ciudad para beber agua, y no se saciaban; con todo eso, no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Os herí con viento solano y con oruga; vuestros muchos huertos y vuestras viñas, y vuestros higuerales y vuestros olivares, los devoró la langosta; con todo eso, no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Envié entre vosotros mortandad a la manera de Egipto; maté a cuchillo vuestros jóvenes, y dejé vuestros caballos cautivos, e hice subir el hedor de vuestros campamentos hasta vuestras narices; con todo eso, no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Os trastorné, como cuando Dios trastornó a Sodoma y a Gomorra, y fuisteis como tizón arrebatado del fuego; con todo eso, no os volvisteis a mí, dice Jehová.
Por tanto, de esta manera haré contigo, oh Israel; y porque te he de hacer esto, prepárate para venir al encuentro a tu Dios, oh Israel.
Porque he aquí, el que forma los montes, y crea el viento, y declara al hombre su pensamiento; el que hace de las tinieblas mañana, y pasa sobre las alturas de la tierra; Jehová, Dios de los ejércitos, es su nombre.