Jonás es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Es único entre los libros proféticos porque se centra en la propia historia del profeta en lugar de una colección de sus oráculos proféticos.
Jonás
Capítulo 2
Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez,
Y dijo: Clamé de mi tribulación a Jehová, y él me oyó; del vientre del Seol clamé, y mi voz oíste.
Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, y la corriente me rodeó; todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.
Entonces dije: Desechado soy de delante de tus ojos; mas aún veré tu santo templo.
Las aguas me rodearon hasta el alma, el abismo me cercó; las algas se enredaron a mi cabeza.
Descendí a los cimientos de los montes; la tierra echó sus cerrojos sobre mí para siempre; mas tú hiciste subir mi vida de la sepultura, oh Jehová Dios mío.
Cuando mi alma desfallecía en mí, me acordé de Jehová, y mi oración entró hasta ti en tu santo templo.
Los que siguen vanidades ilusorias, su misericordia abandonan.
Mas yo con voz de alabanza te ofreceré sacrificios; pagaré lo que prometí. La salvación es de Jehová.
Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra seca.