Miqueas es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue contemporáneo del profeta Isaías, ministrando durante los reinados de Jotam, Acaz y Ezequías, reyes de Judá (aproximadamente 750-686 a.C.). El libro es conocido por su poderoso mensaje de justicia social y la famosa profecía del nacimiento del Mesías en Belén.
Miqueas
Capítulo 3
Dije: Oíd ahora, príncipes de Jacob, y vosotros, cabezas de la casa de Israel: ¿No es a vosotros a quienes toca saber el derecho?
Vosotros que aborrecéis lo bueno y amáis lo malo, que les quitáis su piel y la carne de sus huesos;
que también coméis la carne de mi pueblo, y les desolláis su piel, y les quebrantáis los huesos, y los hacéis pedazos como para caldero, y como carne dentro de la olla.
Entonces clamarán a Jehová, pero no les responderá; antes esconderá de ellos su rostro en aquel tiempo, por cuanto hicieron malas obras.
Así ha dicho Jehová acerca de los profetas que hacen errar a mi pueblo, que claman: Paz, cuando tienen algo que comer; y al que no les da de comer, declaran guerra contra él.
Por tanto, de la noche para vosotros será la visión, y tinieblas para vosotros será la adivinación; y se pondrá el sol sobre los profetas, y sobre ellos se oscurecerá el día.
Los videntes serán avergonzados, y los adivinos confundiránse; todos ellos se cubrirán sus labios, porque no hay respuesta de Dios.
Mas ciertamente yo estoy lleno de poder del Espíritu de Jehová, y de juicio y de fuerza, para denunciar a Jacob su rebelión, y a Israel su pecado.
Oíd ahora esto, príncipes de la casa de Jacob, y cabezas de la casa de Israel, que abomináis el juicio, y pervertís todo el derecho,
que edificáis a Sion con sangre, y a Jerusalén con iniquidad.
Sus príncipes juzgan por cohecho, sus sacerdotes enseñan por precio, y sus profetas adivinan por dinero; y se apoyan en Jehová, diciendo: ¿No está Jehová entre nosotros? No vendrá mal sobre nosotros.
Por tanto, a causa de vosotros, Sion será arada como campo, y Jerusalén será montón de ruinas, y el monte del templo como lugar alto de bosque.