Sofonías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Ministró durante el reinado del rey Josías de Judá (aproximadamente 640-609 a.C.), antes de las reformas religiosas de Josías. El libro es conocido por su vívida y extensa descripción del 'Día del Señor' como un día de ira, angustia y destrucción sobre Judá, Jerusalén y las naciones circundantes.
Sofonías
Capítulo 3
¡Ay de la ciudad rebelde, contaminada y opresora!
No oyó la voz, ni recibió la corrección; no confió en Jehová, no se acercó a su Dios.
Sus príncipes en medio de ella son leones bramadores; sus jueces, lobos de tarde que no dejan hueso para la mañana.
Sus profetas son livianos, hombres de falsedad; sus sacerdotes contaminaron el santuario, falsearon la ley.
Jehová justo en medio de ella, no hará iniquidad; cada mañana saca su juicio a la luz, nunca falta; mas el malvado no tiene vergüenza.
Hice talar las naciones; sus castillos están asolados; hice desiertas sus calles, hasta no quedar quien pase; sus ciudades fueron asoladas hasta no quedar hombre, hasta no quedar morador.
Dije: Ciertamente me temerás, recibirás corrección; y no será su morada destruida conforme a todo lo que le castigué. Mas ellos se levantaron de mañana, corrompieron todas sus obras.
Por tanto, esperadme, dice Jehová, hasta el día que me levante para el pillaje; porque mi determinación es reunir naciones, congregar reinos, para derramar sobre ellos mi enojo, todo el furor de mi ira; pues toda la tierra será consumida con el fuego de mi celo.
Porque entonces daré yo a los pueblos labios limpios, para que todos invoquen el nombre de Jehová, para que de común consentimiento le sirvan.
De la otra parte de los ríos de Etiopía, mis suplicantes, la hija de mis dispersos, traerán mi ofrenda.
En aquel día no te avergonzarás de ninguna de tus obras con que te rebelaste contra mí; porque entonces quitaré de en medio de ti a los que se alegran con tu orgullo, y nunca más te envanecerás en el monte de mi santidad.
Y dejaré en medio de ti un pueblo humilde y pobre, que se amparará en el nombre de Jehová.
El remanente de Israel no hará injusticia, ni dirá mentira, ni en boca de ellos se hallará lengua engañosa; porque ellos serán apacentados y reposarán, y no habrá quien los atemorice.
Canta, oh hija de Sion; da voces de júbilo, oh Israel; gózate y regocíjate de todo corazón, hija de Jerusalén.
Jehová ha apartado tus juicios, ha echado fuera a tu enemigo; Jehová es rey de Israel en medio de ti; no verás más mal.
En aquel tiempo se dirá a Jerusalén: No temas; Sion, no se debiliten tus manos.
Jehová está en medio de ti, poderoso, él salvará; se gozará sobre ti con alegría, callará de amor, se regocijará sobre ti con cánticos.
Reuniré a los fastidiados por la fiesta solemne; estarán lejos de ti, y serán como afrenta.
He aquí, en aquel tiempo destruiré a todos tus opresores; y salvaré a la coja, y recogeré a la descarriada; y los pondré por alabanza y por renombre en toda tierra donde fueron avergonzados.
En aquel tiempo yo os traeré, y os juntaré; pues os daré honra y renombre entre todos los pueblos de la tierra, cuando haga volver vuestros cautivos delante de vuestros ojos, dice Jehová.