Ageo es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue el primero de los profetas postexílicos, ministrando en el año 520 a.C., aproximadamente 16 años después de que los primeros exiliados judíos regresaran de Babilonia. El libro consta de cuatro mensajes proféticos centrados en la reconstrucción del Segundo Templo en Jerusalén.
Ageo
Capítulo 2
En el séptimo mes, a los veintiún días del mes, vino palabra de Jehová por medio del profeta Ageo, diciendo:
Habla ahora a Zorobabel hijo de Salatiel, gobernador de Judá, y a Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote, y al resto del pueblo, diciendo:
¿Quién ha quedado entre vosotros que haya visto esta casa en su primera gloria, y cómo la veis ahora? ¿No es ella como nada delante de vuestros ojos?
Pues ahora, esfuérzate, Zorobabel, dice Jehová; esfuérzate, Josué hijo de Josadac, sumo sacerdote; esforzaos, todo el pueblo de la tierra, dice Jehová, y trabajad; porque yo estoy con vosotros, dice Jehová de los ejércitos.
Según la palabra que concerté con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi Espíritu estará en medio de vosotros; no temáis.
Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco, yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca;
y haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos.
Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos.
La gloria postrera de esta casa será mayor que la primera, ha dicho Jehová de los ejércitos; y daré paz en este lugar, dice Jehová de los ejércitos.
A los veinticuatro días del mes noveno, en el segundo año de Darío, vino palabra de Jehová al profeta Ageo, diciendo:
Así dice Jehová de los ejércitos: Pregunta ahora a los sacerdotes acerca de la ley, diciendo:
Si uno llevare carne santificada en la falda de su vestido, y con su falda tocare el pan, o la vianda, o el vino, o el aceite, o cualquier otra comida, ¿será santificado? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: No.
Entonces dijo Ageo: Si un contaminado por contacto con cadáver tocare alguna cosa, ¿será inmunda? Y respondieron los sacerdotes y dijeron: Inmunda será.
Y respondió Ageo y dijo: Así es este pueblo, y así es esta gente delante de mí, dice Jehová; y así es toda obra de sus manos; y todo lo que allí ofrecen es inmundo.
Ahora, pues, meditad desde este día en adelante, antes que se pusiera piedra sobre piedra en el templo de Jehová.
Antes de esos días, cuando venía uno a un montón de veinte medidas, había apenas diez; cuando venía al lagar para sacar cincuenta cántaros del lagar, apenas veinte.
Os herí con viento solano, con tizoncillo y con granizo en toda obra de vuestras manos; pero no os convertisteis a mí, dice Jehová.
Meditad, pues, desde este día en adelante, desde el día veinticuatro del mes noveno, desde el día que se echó el fundamento al templo de Jehová; meditadlo.
¿Aún no está la semilla en el granero? Ni la vid, ni la higuera, ni el granado, ni el árbol de olivo ha florecido todavía; mas desde este día os bendeciré.
Y vino palabra de Jehová por segunda vez a Ageo, a los veinticuatro días del mes, diciendo:
Habla a Zorobabel, gobernador de Judá, diciendo: Yo haré temblar los cielos y la tierra;
y trastornaré el trono de los reinados, y destruiré la fuerza del reino de las naciones; trastornaré los carros y los que en ellos suben, y vendrán abajo los caballos y los que en ellos montan, cada cual por la espada de su hermano.
En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, te tomaré, oh Zorobabel hijo de Salatiel, siervo mío, dice Jehová, y te pondré como anillo de sellar; porque yo te escogí, dice Jehová de los ejércitos.