Zacarías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue un profeta postexílico que ministró junto a Ageo en el año 520-518 a.C., animando a los exiliados que habían regresado a reconstruir el Templo. El libro es conocido por sus extensas profecías mesiánicas y visiones apocalípticas, y es uno de los libros del Antiguo Testamento más citados en el Nuevo Testamento.
Zacarías
Capítulo 2
Alcé luego mis ojos y miré, y he aquí un varón que tenía en su mano un cordel de medir.
Y le dije: ¿A dónde vas? Y él me respondió: A medir a Jerusalén, para ver cuánta es su anchura, y cuánta su longitud.
Y he aquí, el ángel que hablaba conmigo salió, y otro ángel le salió al encuentro,
y le dijo: Corre, habla a este joven, diciendo: Jerusalén será habitada como lugar abierto a causa de la multitud de hombres y de ganado en medio de ella.
Porque yo, dice Jehová, seré para ella un muro de fuego en derredor, y seré por gloria en medio de ella.
Eh, eh, huid de la tierra del norte, dice Jehová, pues por los cuatro vientos de los cielos os esparcí, dice Jehová.
Oh Sion, la que moras con la hija de Babilonia, escápate.
Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Después de la gloria me enviará él a las naciones que os despojaron; porque el que os toca, toca la niña de sus ojos.
Porque he aquí yo alzo mi mano contra ellos, y serán despojo para los que los sirvieron; así sabréis que Jehová de los ejércitos me envió.
Canta y alégrate, hija de Sion; porque he aquí vengo, y moraré en medio de ti, dice Jehová.
Y se unirán muchas naciones a Jehová en aquel día, y me serán por pueblo, y moraré en medio de ti; y entonces conocerás que Jehová de los ejércitos me envió a ti.
Y Jehová poseerá a Judá su heredad en la tierra santa, y escogerá aún a Jerusalén.
Calle toda carne delante de Jehová; porque él se ha levantado de su santa morada.