Zacarías es universalmente aceptado como canónico en todas las tradiciones cristianas importantes y en la Biblia hebrea. Fue un profeta postexílico que ministró junto a Ageo en el año 520-518 a.C., animando a los exiliados que habían regresado a reconstruir el Templo. El libro es conocido por sus extensas profecías mesiánicas y visiones apocalípticas, y es uno de los libros del Antiguo Testamento más citados en el Nuevo Testamento.
Zacarías
Capítulo 3
Y me mostró al sumo sacerdote Josué, el cual estaba delante del ángel de Jehová, y Satanás estaba a su mano derecha para acusarle.
Y dijo Jehová a Satanás: Jehová te reprenda, oh Satanás; Jehová que ha escogido a Jerusalén te reprenda. ¿No es éste un tizón arrebatado del incendio?
Y Josué estaba vestido de vestimentas viles, y estaba delante del ángel.
Y habló el ángel, y mandó a los que estaban delante de él, diciendo: Quitadle esas vestimentas viles. Y a él le dijo: Mira que he quitado de ti tu pecado, y te he hecho vestir de ropas de gala.
Después dijo: Pongan mitra limpia sobre su cabeza. Y pusieron una mitra limpia sobre su cabeza, y le vistieron las ropas. Y el ángel de Jehová estaba en pie.
Y el ángel de Jehová amonestó a Josué, diciendo:
Así dice Jehová de los ejércitos: Si anduvieres por mis caminos, y si guardares mi ordenanza, también tú gobernarás mi casa, también tú guardarás mis atrios, y entre estos que están aquí yo te daré lugar.
Escucha pues ahora, Josué, sumo sacerdote, tú y tus amigos que se sientan delante de ti; porque son varones simbólicos. He aquí, yo traigo a mi siervo el RENUEVO.
Porque he aquí la piedra que he puesto delante de Josué; sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí yo grabaré su grabado, dice Jehová de los ejércitos, y quitaré el pecado de la tierra en un día.
En aquel día, dice Jehová de los ejércitos, cada uno de vosotros invitará a su compañero debajo de la vid y debajo de la higuera.